miércoles, 20 de septiembre de 2017

En tiempo de halcones, de Fran Zabaleta




















Datos técnicos:


Título: En tiempo de halcones
Autor: Fran Zabaleza
Editorial: Grijalbo
1ª edición: enero/2016
Idioma: Español
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 978-84-253-53-5363-5
Nº pág.: 592



Sinopsis:


Eran tiempos duros. Tiempo de halcones. Despiadados, los últimos señores feudales sometían al antiguo reino de Galicia a una creciente espiral de violencia. Hasta que la indignación estalló.

Estevo, un joven siervo de la gleba que ha tenido que huir de su aldea, se refugia en Santiago de Compostela con la doble esperanza de aprender un oficio y, sobre todo, adquirir la condición de hombre libre. El hambre y un callejón acabarán pronto con sus ilusiones.
En la llamada ciudad santa, el destino soñado por peregrinos de todo el mundo, anidan los rumores, las intrigas, las corruptelas y los juegos de poder. Dos poderosas familias aristocráticas, los Trastámara y los Moscoso, rivalizan; la cofradía de ladrones impone su ley a mendigos, rateros y prostitutas. Pero ellos, como también los menestrales y los burgueses, deben rendir cuentas e inclinarse ante el amo y señor de la Tierra de Santiago: el intocable arzobispo don Rodrigo de Luna. Cuando este ejerce el derecho de pernada con la esposa del vasallo de un noble local, la indignación se desborda. Entonces se aviva un sueño de libertad, justicia y paz que unos tratarán de defender y otros de aniquilar.
1458: en Santiago de Compostela prende la llama de la revuelta.
La aventura, la intriga y la épica se unen en esta novela vibrante e impredecible que nos sumerge en una época cruenta y al mismo tiempo rebosante de ideales, de la mano de unos protagonistas que aman, odian, se confabulan, traicionan y matan, sin dejar de sorprender por su enorme humanidad.


Opinión Personal:


Cuando disfruto con la lectura de una novela, me gusta saborearla detenidamente, como si degustase un buen menú para así saborear mejor los ingredientes que contiene. Esto me paso con la novela de la que hoy publico mi reseña: En tiempo de halcones, de Fran Zabaleta (Vigo, 1964), publicada por la editorial Grijalbo. Mi mejor lectura de este año, hasta la fecha.
En tiempo de halcones nos habla de una revolución, pero también de una rebelión. Y es que creo que el lector se encontrará con un claro paralelismo entre lo que sucede en Santiago de Compostela entre 1456 y 1458, y las vicisitudes que acompañarán a Estevo de Trobos, el personaje principal de esta novela. En Santiago de Compostela, campesinos, burgueses, clérigos y algunos nobles clamaban por las ansias de paz, orden y justicia ante los abusos de los nobles poderosos de la llamada Tierra de Santiago. Desde las primeras páginas se presiente que esa revolución contra los abusos de poder será un hecho más temprano que tarde, tal y como se van desarrollando los acontecimientos que nos relata un narrador omnisciente. Estevo de Trobos, es un joven siervo de la gleba que ha tenido que huir de su aldea, refugiarse en Santiago de Compostela con la doble esperanza de aprender un oficio y, sobre todo, adquirir la condición de hombre libre. De ahí mi comentario sobre el paralelismo entre la ciudad y este personaje.
Cuando leo una novela histórica, lo primero que le pido al autor es que logre trasladarme a la época en la que se desarrollan los episodios que en ella se relatan. Y Fran Zabaleta lo logra con creces, ya lo creo. Las descripciones que nos hace tanto de Santiago de Compostela, como las otras localizaciones por las que se mueven algunos de los personajes que desfilan por sus páginas son magníficas, y muy visuales, sobre todo en lo que a la ciudad del apóstol se refiere: me podía imaginar perfectamente cómo eran cada una de sus calles y plazas, al haber caminado por ellas en infinidad de ocasiones. A medida que recorría cada uno de sus rincones acompañando a los personajes que los transitaban, me decía que la fisonomía del caso histórico de Santiago había cambiado muy poco desde la época en la que se desarrolla la trama, porque casi todos los nombres de las calles y plazas compostelanas me resultaban muy familiares, y me imagino que quienes en alguna ocasión visitaron la ciudad, les serán conocidos nombres como la Rúa do Vilar, Rúa Nova, Rúa da Fonte do Franco, Preguntoiro, Porta do Camiño, la archiconocida Plaza de las Platerías, que en aquella época era Praza dos Ourives, o la catedral de Santiago, en donde el autor ubicará algunas escenas de la novela. Para hacerse una idea mejor de lo que acabo de comentar, el lector se encontrará antes del cuerpo de la novela con dos mapas ilustrativos en los que ve reflejados la ciudad de Santiago y el castillo de Rocha Forte
A lo largo de los capítulos, el lector se podrá hacer una clara idea de cómo era la vida de los diversos estamentos sociales en la segunda mitad del siglo XV. Por eso, creo que En tiempo de halcones es una novela en donde la historia y los rasgos costumbristas forman un todo compacto. Y, en mi modesta opinión, creo que de esta forma el autor nos hace ver el porqué de esa indignación de las clases menos favorecidas ante los nobles poderosos que ejercían un uso abusivo de su autoridad. En este sentido, me resultaron más atractivos los episodios costumbristas que los propiamente históricos, quizás porque los primeros los encontré mucho más dinámicos y entretenidos por la diversidad de situaciones que me encontraba, preguntándome a menudo qué final me aguardaría en la gran mayoría de ellas; aunque también hubo algunos episodios históricos en los que se palpaba la tensión entre los personajes, en especial los diversos encuentros que se producían entre las dos familias nobles que apoyaban a los irmandiños, los Trastámara y los Moscoso. Como digo en estos casos, no tienen desperdicios los diálogos cruzados entre Pedro Álvarez Osorio, conde de Trastámara, y Bernal Eáns de Moscoso. En el aspecto histórico, es destacable el papel desempeñado por el dominico Vasco Martíns, que ejerció de alcalde de la Irmandade, así como la figura del arzobispo Rodrigo de Luna, que ejerce el ius primae noctis con la esposa del vasallo de un noble local: este hecho hecho desencadenaría la convocatoria de los ciudadanos para unirse en hermandad, y enfrentarse así a la tiranía del arzobispo y los grandes nobles, para lo que necesitaban la autorización real para constituirse como tal. Para concienciar a la población de la necesidad de actuar ante los desmanes que cometen los nobles y el arzobispo, el autor utiliza la figura de dos titiriteros, maese Guimaro, y maese Goros, que irán aleccionando a los aldeanos con sus títeres, mediante actuaciones que reflejan lo que está pasando en Galicia, para así prender la llama de la revuelta.
Si bien Estevo de Trobo es el protagonista de En tiempo de halcones, podemos decir que estamos ante una novela de personajes, una novela coral, porque el lector se encontrará con un amplio mosaico de figuras históricas y de ficción que tienen un gran peso a lo largo de los capítulos que la conforman. Pese a que el lector se encontrará con un considerable número de personajes, no habrá inconveniente a la hora de reconocer a los más relevantes, los que desempeñan un papel más destacado en la trama y en las diversas subtramas que la enriquecen. No obstante, si persiste la confusión con algunos de ellos, el autor nos ofrece en las últimas páginas una guía de personajes, en donde podremos comprobar cuáles fueron históricos y cuáles creados por su imaginación. En este sentido, y en relación con las licencias que el escritor se toma en estos casos, aprovechando las lagunas documentales que encuentra a la hora de ser fiel a los hechos que realmente ocurrieron en esa época, nos ofrece una magnífica mezcla entre unos y otros, teniendo en algún momento mis dudas sobre si el personaje en cuestión había existido realmente o era ficticio. Todos ellos están bien construidos, algunos incluso con sus luces y sus sombras, lo que hará que nos preguntemos en algunas ocasiones por qué actúan de la forma en que lo hacen, caso de Martiño, el hermano de Mencía, la hija del posadero Xoán Carneiro; o Arnao, joven estudiante, hijo del cambista Arias Calteno, sin olvidarme del destacado papel que desempeñan en la novela el conde de Trastámara, Pedro Álvarez Osorio, y Bernal Eáns de Moscoso, quienes se unirán a los irmandiños, y que en más de una ocasión provocaron en mí dudas al presentir cuales eran realmente sus pretensiones, que con el paso de los capítulos se iban confirmando. Hay dos personajes que también le van a dar mucho juego a la novela, Loberno y el conocido como Gabriel el Arcanxo.
En relación con la ambientación de En tiempo de halcones, destacaría cómo en ella el lector se encontrará con escenas que tienen claros rasgos de novela negra, en esos enfrentamientos entre los personajes que acabo de mencionar en el párrafo anterior, Loberno y el Arcanxo, un personaje a quien rinden tributo mendigos, rateros y prostitutas; aunque el lector comprobará cómo por encima de él hay alguien más poderoso ante el que rinde cuentas. Este personaje, que parece salido del hampa, se sorprenderá que frente a él surge la figura de alguien que es conocido como Loberno, al que poco a poco se le van uniendo algunos niños y adolescentes mendigos que habían sido víctimas del Arcanxo, porque no dudaba en dañarlos para así dar más lástima a la hora de pedir limosna. Los episodios en los que figuran estos dos personajes son muy activos y atractivos por la acción que nos encontraremos en muchos de ellos, y el lector estará muy pendiente de los enfrentamientos entre ambos bandos.
Fran Zabaleta utiliza un lenguaje sencillo, cuidado y adaptado a la época en la que se desarrolla la trama. El lector comprobará cómo en los diálogos se refleja el nivel social de cada personaje. Será en las clases más bajas en donde el lector comprobará cómo emplean algunas expresiones que utilizamos en gallego, y que el autor traduce dándole el giro más adecuado, como el uso del pronombre te cuando un personaje se dirige a otro, -el che nuestro- o incluso intercala algunas palabras escritas en gallego, resaltadas en letra cursiva. Por las escenas que se van sucediendo a lo largo de la trama, puede decirse que estamos ante una novela realista, en donde la naturaleza estará también muy presente en ella, sin olvidarme de las menciones que se hacen a las tradiciones más ancestrales de Galicia, en donde la figura del demonio, en sus diversas manifestaciones, estará muy presente, así como las supersticiones y creencias paganas que están muy arraigadas entre el vulgo. En este sentido, son muy atractivas algunas escenas que protagonizan Bernal Eáns de Moscoso y Pedro Osorio, uno de los hijos del conde de Trastámara.
En tiempo de halcones es una novela de ficción histórica muy atractiva para quienes disfruten con este género literario, en donde el el amor y el desamor estarán muy presentes: el lector se preguntará cómo terminará la relación entre Estevo de Trobos y Arnao Calteno, prendados ambos de Mencía, una joven que cada vez irá tomando más protagonismo, y que nos sorprenderá en más de una ocasión con sus actuaciones, en donde no dudará en ayudar a Estevo al verse atacado por el Arcanxo, o ayudando a los más desfavorecidos. Como dice la sinopsis, la aventura se unen en esta novela vibrante e impredecible que nos sumerge en una época cruenta y al mismo tiempo rebosante de ideales, de la mano de unos protagonistas que aman, odian, se confabulan, traicionan y matan, sin dejar de sorprender por su enorme humanidad,


Biografía:


Fran Zabaleta (Vigo, 1964). Estudió Geografía e Historia en la Universidad de Santiago de Compostela. Se especializó en Historia Moderna y descubrió, con cierta sorpresa, que bucear en los siglos pasados era otra forma estupenda de vivir mil vidas en una.
Ha trabajado como redactor, corrector, editor de texto, documentalista y adaptador de clásicos en diversas editoriales.
En 2005 consiguió, por fin, unir sus dos pasiones, la escritura y la historia, cuando publicó la novela histórica La cruz de la ceniza, escrita en colaboración con Luis Astorga y publicada por Suma de Letras. Tras ella, vinieron Medievalario (Redelibros, 2011), 99 libros para ser más culto (Martínez Roca, 2011), escrito en colaboración con Juan Ignacio Alonso. Xoán Branco e a gran revolta irmandiña (NigraTrea, 2012) y En tiempo de halcones (Grijalbo, enero de 2016)

Nota: Datos técnicos y sinopsis tomados de la web de Megustaleer. Biografía del autor, tomada de su web personal. Imágenes que acompañan al cuerpo de la reseña, de google imágenes. 










lunes, 18 de septiembre de 2017

Sumergido en...(38/2017)
















Comenzamos una nueva semana de este mes de septiembre, en donde ya la rutina se instala en nuestras vidas, y el verano se despide con fresquito. En lo que a lecturas se refiere, terminé la magnífica novela de Fran Zabaleta, En tiempo de halcones

Le toca el turno a la novela de Pilar Lahuerta, Cartas para Estrella, autoeditada en Amazon. De Pilar Lahuerta leí Los conquistadores de Filipinas (reseña), novela que me gustó. Aunque esta novela suya que estoy leyendo viene a confirmar que estamos ante una autora que merece la pena tener muy encuenta, sobre todo para quienes disfruten con la novela histórica. En esta ocasión, tiene dos ingredientes muy atractivos, porque estamos ante una saga familiar, de quien tendremos información de forma epistolar, a través de cartas dirigidas al personaje que da título a esta novela. 

Sinopsis:

Estrella es una joven chilena que un día descubre que la mujer que siempre ha creído su abuela es en realidad su bisabuela.Intrigada comienza a indagar en un pasado familiar que le deja sin aliento. La novela nos muestra la Sevilla de finales del XIX y de la Exposición del 29 hasta el comienzo de la Guerra Civil del 36, después seguiremos a los personajes por la España republicana, los campos de refugiados del sur de Francia y los exilios en México y Chile. Aristócratas franceses, crímenes de amor, crímenes de guerra, niños de Morelia, un barco, el Winnipeg, lleno de refugiados republicanos. Estrella irá descubriendo a través de varias cartas esa vida desconocida que todos le ocultaron para que no sufriera, o mejor que le ocultaron para no sufrir ellos mismos, a veces el mejor olvido es el silencio. (218 pág., ebook)



Como ya leí el 47% de Cartas para Estrella, y espero terminarla entre hoy y mañana, después le tocará el turno con la novela con la que participo en el mes temático de la novela guerrera: El ruiseñor, de Kristin Hannah.

Sinopsis:

Francia, 1939. En el tranquilo pueblo de Carriveau, Vianne Mauriac se despide de su marido, Antoine, que debe marchar al frente. Ella no cree que los nazis vayan a invadir Francia, pero lo hacen, con batallones de soldados marchando por las calles, con caravanas de camiones y tanques, con aviones que llenan los cielos y lanzan bombas sobre los inocentes. Cuando un capitán alemán requisa la casa de Vianne, ella y su hija deben convivir con el enemigo o arriesgarse a perderlo todo. Sin comida ni dinero ni esperanza, Vianne se ve obligada a tomar decisiones cada vez más difíciles para sobrevivir.
La hermana de Vianne, Isabelle, es una joven rebelde de dieciocho años que busca un propósito para su vida con toda la temeraria pasión de la juventud. Mientras miles de parisinos escapan de la ciudad ante la inminente llegada de los alemanes, Isabelle se encuentra con Gaëton, un partisano que cree que los franceses pueden luchar contra los nazis desde dentro de Francia. Isabelle se enamora completamente pero, tras sentirse traicionada, decide unirse a la Resistencia. Sin detenerse nunca para mirar atrás, Isabelle arriesgará su vida una y otra vez para salvar a otros. (592 pág., rústica con solapas)

En lo que a sorteos se refiere, Manuela, la administradora del blog Entre mis libros y yo (enlace), junto con las administradoras del blog De lector a lector, organizan un sorteo conjunto de dos ejemplares en cada uno de la novela de Mar Mella, El músico de la lluvia. El sorteo finaliza el próximo jueves, 21 de agosto, y las bases para participar en el mismo se pueden leer en este enlace




Mª Ángeles, la administradora del blog Bookeando con Mª Ángeles, organiza un sorteo para "celebrar" que toca volver a la rutina y los horarios de invierno. Y para ello nos ofrece la posibilidad de podernos llevar una de las seis novelas que lo conforman. El plazo finaliza el 30/9, y las bases se pueden leer en este enlace.




¡Felices lecturas!

jueves, 14 de septiembre de 2017

El niño pájaro (relatos), de Juan Manuel Peñate Rodríguez























Datos técnicos:


Título: El niño pájaro (relatos).
Autor: Juan Manuel Peñate Rodríguez.
Editorial: Autoeditado Amazon (enlace).
1ª edición: 3 de mayo de 2016.
Formato: Ebook.
Idioma: Español.
ASIN: B01F6ATDJW
Nª pág.: 322
Precio: 1,53€



Sinopsis:


En "La última lectura" los integrantes de una hermandad secreta se reúnen una vez más en el acostumbrado punto de encuentro, ignorantes de lo que la noche les depara; el "Club Paradise" es un sitio especial al que no se puede ingresar si no es por invitación directa de alguien de dentro, sin embargo, lo insólito no radica en su emplazamiento, de por sí inconfesable, sino en los miembros que lo conforman; en una época de oscuridad y mis-terios, en mitad de un sangriento barrizal cubierto por centenares de cadáveres, una enigmática mujer de la que apenas se sabe da a luz un extraño bebé que no llora, aquel destinado a sacudir los cimientos de una era, aquel por cuya leyenda será recordado como "El niño pájaro"; en "¡Feliz no cumpleaños!" nos reencontraremos con personajes archiconocidos, aunque más allá de ese mundo onírico, tras las sombras, ¿hasta qué punto los conocemos?; en "La gasolinera" una imprevista parada en el camino supondrá para alguien un soplo de aire fresco, pero también un antes y un después en la manera de contemplar su viaje interminable.

Del autor de "Al otro lado del cristal", nos llega su esperada segunda antología, nuevos e inolvidables relatos donde los amantes del suspense, la ciencia-ficción, la fantasía o el terror volverán a estar de enhorabuena.



Opinión Personal:


Antes de pasar a comentar este libro, he de reconocer que me costó lo suyo afrontar su lectura. Y es que la portada y el título no me animaban a ello, pese a que todas las reseñas que leí sobre esta segunda antología de relatos de Juan Manuel Peñate eran muy positivas. Sin embargo, una vez que me puse a ello, me encontré con una antología de lectura amena, placentera y muy fluida, y un lenguaje sencillo, pero cuidado, adaptado a las circunstancias de cada relato.

El niño pájaro es una antología de relatos que me sorprendió por su originalidad, sin olvidarme de que la incertidumbre está muy presente en todos ellos, porque el autor siempre guarda algún giro en la recámara con el que sorprender al lector; y en donde la intrigaen mayor o menor medida, también mantendrá en vilo al lector. Creo que el titulado ¡Feliz no cumpleaños!, es el que más desprevenido me cogió de todos ellos, sobre todo por ese comienzo que no sabía a dónde me llevaba, pero del que el autor enseguida me saca de dudas, aunque después me encuentro con el final más inesperado de todos. Aunque esto es una elucubración mía, y será el lector el que diga si está de acuerdo con mi comentario.

Me ha llamado mucho la atención esa dualidad que nos encontramos en cada uno de los relatos, en donde la realidad y la fantasía están separadas por una frontera muy delgada, y en cada uno de ellos la traspasamos sin apenas darnos cuenta. En este sentido, el lector se encontrará con que en ellos hay dos historias que se complementan, desempeñando uno de ellos el papel de guía para unos personajes que se enfrentan a algún problema al que en un principio no encuentran solución. El relato titulado La última lectura es un claro ejemplo de lo que acabo de comentar, y quizás el que más se acoja a esa dualidad equilibrada. En él nos encontramos con unos niños de un orfanato que van a una casa victoriana. Lo gótico y la metaliteratura están muy presentes a lo largo de su desarrollo, y nos encontramos con unos niños que conforman esa particular hermandad que recuerdan a los creados por Charles Dickens.

Y dentro de esa dualidad de la que hablo, El club Paraside es el más singular de todos, y que el lector leerá con una sonrisa, por el original planteamiento que en él nos ofrece el autor sobre uno de los temas más recurrentes en literatura, como es el de la muerte.
(Monte Fuji-Japón)
A diferencia de otros libros de relatos que leí, los que conforman esta antología son algo más extensos, por lo que Juan Manuel Peñate nos ofrece unos personajes bien construidos; incluso conoceremos el pasado de algunos de ellos. En este sentido, y en mi modesta opinión, estoy seguro de que, quienes no sienten atracción por este género literario, disfrutarían con el tercero de esta antología, El niño pájaro, y que da título a este libro de relatos, si fuese publicado como una novela corta de 159 páginas, porque se encontrarán con una serie de ingredientes que mantienen el interés por lo que ocurre a lo largo de los 9 capítulos en los que está dividida y, sobre todo, para quienes gustan de tramas ambientadas en países exóticos, trasladándonos en esta ocasión a al país del sol naciente. A medida que avanzaba en su lectura, había episodios que me traían a la memoria películas como Espartaco, otras de corte carcelario; incluso la misión que llevan a cabo unos ninja me recordaban a la serie Cazafantasmas, o me sorprendió el hecho de que, en cierto modo, el mito de Caronte formara parte del desenlace.

Pero el que más me sorprendió de todos es el relato de ciencia-ficción que lleva por título La gasolinera. Quien se pasa por mi blog, sabrá que no frecuento este género literario, pero enseguida me vi metido de pleno en su lectura, porque Juan Manuel Peñate plantea una historia muy absorbente, en la que la nostalgia está muy presente, y el lector se verá sorprendido por ese idilio que surge entre los dos personajes principales, y que provocará que se pregunte si el protagonista logrará cumplir el sueño que tanto buscaron sus generaciones precedentes. Yo mismo me sorprendí por el hecho de enfrascarme en su lectura, pero es que el piloto de la nave y su compañero me recordaban muy mucho a personajes de Star Wars, como Hans Solo y el entrañable Chewbacca, o escenas del relato que en donde nos encontramos con una ciudad futurista que de alguna forma nos recuerda a la de Blade Runner.

El niño pájaro es un libro de relatos muy original, de lectura amena y fluida, bien escrito y que hará las delicias de quienes disfrutan de este género literario


Biografía:

Juan Manuel Peñate Rodríguez es conocido en el mundillo blogger como «Ray». Este sevillano amante de la lectura y el cine, la ilustración y la escritura, nos habla de estas y otras pasiones desde su blog, Erase una vez. Tras el aluvión de entusiastas críticas cosechadas por su primer libro, Al otro lado del cristal (un soplo de aire fresco en el género literario, según la opinión popular), vuelve pisando fuerte con este su segundo trabajo, dispuesto a conquiswtar los corazones soñadores de nuevos lectores. Para más información, consulte la página del autor: juanmauelpr.blogspot.com.es.

Nota: Datos técnicos y sinopsis, tomados de Amazon. Biografía del autor, de la web  de Círculo Rojo, y fotografía de Juan Manuel Peñate, de su blog. Imagen que acompaña al cuerpo de la reseña, tomada de Wikipedia. 




miércoles, 13 de septiembre de 2017

Entrevista a Marta Querol, autora de la trilogía El final del ave Fénix.







El pasado 2 de marzo del presente año, publicaba en este blog mi reseña sobre la esperada novela que pone fin a la trilogía El final del ave Fénixde Marta Querol, título de la primera de las novelas que la conforman (reseña), sigue con Las guerras de Elena (reseña), y finaliza con Yo que tanto te quiero (reseña). En mi modesta opinión, es una magnífica trilogía que tiene un claro trasfondo histórico «con los acontecimientos principales del último siglo en nuestro país y una historia intensa y realista de fondo que los integra de forma natural». Creo que merecía la pena entrevistar a la autora para que nos contase algunos aspectos de la misma, con el fin de incitar a su lectura.

«Es una trilogía dura, con muchos metatemas de calado, como la manipulación de los niños en las separaciones y divorcios, el chantaje emocional, el sentimiento de culpa, la ambición, la soledad, la hipocresía social, la emancipación de la mujer, lo difícil que es juzgar a nadie…»

«Las tres novelas, que pueden leerse de forma independiente, hablan de la vida, un tema universal, y ha llegado a un público universal»


Biografía: Marta Querol nace en Valencia, España; estudia Ciencias Económicas y Empresariales, se especializa en gestión del comercio internacional y más tarde en ingeniería y gestión de la calidad. Tras más de veinte años como profesional reconocida, un golpe emocional le abre los ojos a su verdadera vocación, la literatura. El final del Ave Fénix, su ópera prima, es una de las diez finalistas en el Premio Planeta 2007 y, publicada en 2008, sorprende a crítica y público por su gran calidad literaria y por la profundidad de los personajes. La novela ha sido reeditada también por Aladena (2010) y Ediciones B (2012). En febrero de 2012 se sitúa en el nº 1 en ventas del Top100 más seguido en Internet. Su segunda novela, Las guerras de Elena, se publica en 2012 con Ediciones B y obtiene excelentes críticas. Hasta finales de 2011 colabora con el periódico Las Provincias (Grupo Vocento) con una columna semanal y colabora con diversas publicaciones, programas de televisión y de radio (Pegando la Hebra, El barometre de Radio Nou Talento Mediterráneoen Mediterráneo TV…). Es autora de diversos relatos cortos y ha participado en antologías como Relatos de la Caverna profunda o Una maleta llena de relatos.

ENTREVISTA:


1) Francisco Portela.- Creo que merecía la pena conocer un poco más sobre la trilogía en la que, a través de la familia Lamarc Company, nos ofreces un magnífico documento de la historia de nuestro país desde 1934. Gracias por la entrevista, Marta.

Marta Querol.- Gracias a ti, Paco. La verdad es que con la trilogía he creado una especie de Century nuestro, con los acontecimientos principales del último siglo en nuestro país y una historia intensa y realista de fondo que los integra de forma natural.

2) F. P.-¿Qué fue lo primero que pensaste cuando diste por concluida la última novela que pone fin a la trilogía, Yo que tanto te quiero?

M. Q.- Más que pensar, sentí. Estaba emocionada, las últimas páginas me arrancaron una lágrima con muchos significados. Tenía la sensación de haber hecho un buen trabajo y de que por fin había acabado lo que me propuse en 2006. También me quedé con un enorme vacío. Fue todo muy intenso. Y tuve un arranque de temor ante las dudas de qué pasaría con una obra a la que me había entregado de forma tan intensa.

3) F. P.-¿Se están cumpliendo las expectativas que tenías puestas en esta trilogía en cuanto a su aceptación por parte de los lectores?

M. Q.- Es difícil de explicar. Empecé a escribir sin ninguna expectativa concreta, escribía para mí, para los míos. Eso cambió al quedar entre los finalistas del Planeta. Me dio confianza. Cuando publiqué y desde el principio me llegaron comentarios muy positivos de El final del ave Fénix, me sentí feliz. Luego ha pasado lo mismo con las siguientes. También he tenido opiniones negativas, pero la verdad es que muy pocas y alguna de ellas por escritores que tengo identificados por lo que no las tengo en cuenta.
Con las siguientes novelas me preocupó no estar a la altura de lo que los lectores esperaban tras leer la primera. Confiaba en que también gustaran, pero ahí era yo la que había generado una expectativa muy alta, ya que a lo ya comentado se añadió que alcanzara el número uno en Amazon. Eso da vértigo, y más cuando sólo has escrito una novela. Es un estreno muy potente para la primera obra de alguien ajeno al mundo literario.
Las siguientes también han tenido muy buena aceptación. No solo de España, me llegan comentarios de otros países también, como México, Estados Unidos o Perú y, además, de públicos muy distintos, y esto sí que era totalmente inesperado. Es este aspecto, me siento muy satisfecha. Me han leído desde maestras hasta narcotraficantes —no es que sea precisamente un influencer literario, pero da una muestra de la diversidad—, pasando por todo el espectro social y generacional.
Hasta 2016 se han vendido casi 20.000 libros entre los tres títulos (papel y digital), más en papel que en digital —imagino que por el pirateo—, a pesar de lo serios problemas editoriales que tuve con las dos primeras ediciones de El final del ave Fénix y las dificultades para distribuir la tercera. Si tengo en cuenta las cifras que se manejan en otros autores más conocidos me siento afortunada, pero mentiría si no reconociera que pensaba que llegarían más lejos, con todo lo acontecido hasta la fecha.

4) F. P.-Me imagino que te lo preguntarían más de una vez, pero me gustaría que nos contaras algo de la relación de El final del ave fénix con el Premio Planeta.

M. Q.- Fue una sorpresa maravillosa. Cuando acabé de escribirla no tenía ni idea de cómo publicarla. Era a finales de mayo. Me sugirieron enviarla a algún premio y el primero que cerraba convocatoria era el Planeta, en junio, y allí la envié. Tenía la sensación de que había escrito algo bueno, que valía la pena. Tuve el presentimiento de que algo iba a pasar, aunque a la vez pensaba que era imposible llegar ahí. Y no me refiero a ser premiado sino simplemente a que la seleccionaran. Pero, como decía mi madre, el no ya lo tenía. Cuando me enteré por la prensa de que estaba entre las diez seleccionadas me eché a llorar. Fue algo crucial para seguir el camino empezado, sobre todo por las alentadoras palabras de don José Manuel Lara y por el informe de lectura que tuvo la amabilidad de enviarme. Imagino que habría seguido escribiendo en cualquier caso, pero tal vez lo habría hecho de forma menos pública, para los amigos, para la familia, para mí. Tal y como empecé.

5) F. P.- Y el hecho de haber quedado finalista del Premio Planeta, ¿ayudó a encontrar una editorial que apostase por su publicación?

M. Q.- Más bien al revés.
Tras regresar de la gala de los Planeta pensé que publicaría con facilidad. No fue el cuento de la lechera, pero sí que me creé una expectativa errónea. Desconocía por completo el mundo editorial, no tenía padrinos, ni amigos en el sector, y las cosas fueron mucho más difíciles de lo que imaginé.
El Sr. Lara me aclaró que ninguno de los 16 sellos de Planeta publicaba a los finalistas, al menos durante varios años. Contacté con otras editoriales conocidas: me rechazaban sin leer la obra al saber que había sido uno de los finalistas del premio Planeta. Fui contactando con editoriales más modestas, menos conocidas, y al final publiqué con una ¿editorial? local que me presentó un conocido y resultó ser una estafa en toda regla. Fue muy triste y desesperante.

6) F. P.- Uno de los grandes alicientes de esta trilogía es el trasfondo documental de cada una de las tres novelas que la conforman. ¿Fue difícil documentarte para ello? Te lo pregunto, porque en cada una de las novelas relacionas los hechos históricos que se mencionan y lo que le sucede a los personajes principales en cada una de las novelas.

M. Q.- Hoy en día Internet es una herramienta brutal para conseguir información. También peligrosa, porque hay que contrastar mucho. Dediqué muchas horas, tanto en el ordenador como visitando la hemeroteca de Las Provincias. Incluso adquirí una colección del NODO sobre la Guerra Civil y leí algún ensayo sobre los años 70. Escuché grabaciones de la retransmisión de la Riada del 57 para El final del ave Fénix, exploré Beirut en el Google Maps para moverme con los personajes en Las guerras de Elena, repasé todos los acontecimientos relevantes del siglo XX español para seleccionar los que formarían parte de la historia y los del estallido de la guerra en Beirut. No son novelas históricas, pero abarca casi un siglo entre las tres y me preocupé porque el lector se sintiera transportado a los años en que se desarrolla la trama en cada momento con pequeñas pinceladas.

7) F. P.- En Las guerras de Elena, no solo tocas episodios de la historia reciente de España, sino también asocias los conflictos personales de Elena Lamarc con conflictos internacionales como la Guerra del Líbano. Me imagino que esto te supondría un plus de esfuerzo para coordinar el perfil de este personaje con el mundo que le tocó vivir.

M. Q.- A esta parte le tengo especial cariño. No fue casual que Elena Lamarc fuera al Líbano y los Países Árabes en esa época. De hecho fue un pequeño homenaje a mi madre y al coraje que le echó a la vida. Ella hizo ese viaje y estalló la guerra del Líbano mientras estaba en Beirut, por trabajo. La cronología de los hechos es real, las fechas coinciden con las de los viajes de mi madre aunque, de entre los sucesos dramáticos que cuento, unos sucedieron, otros no y alguno le sucedió a otras personas que también estaban allí. No aclararé aquí las partes que son ciertas y las que no, por no destripar esa trama de la que, al ser casi policíaca, es mejor que el lector no conozca los detalles. Es la parte más trepidante de las tres novelas, creo. Pero sí puedo avanzar que mi madre fue la primera mujer en España que obtuvo un visado para viajar sola, y remarco lo de sola (sin compañía de su marido), por trabajo a Arabia Saudí, que es otro de los escenarios que aparece en Las guerras de Elena y el visado lo consiguió como se explica. En los Clubs de lectura a los que me invitan, como ya han leído la novela, sí que explico qué partes son reales y cuáles no. En más de una ocasión me han comentado que no era creíble que una mujer viajara sola entonces a esa zona, pero lo cierto es que precisamente eso está basado en hechos reales.

8) F. P.- Y continuando con la documentación, el lector se encontrará en Yo que tanto te quiero una magnífica banda sonora. ¿Por qué decidiste incluirla en el cierre de la trilogía y no hacer referencia a canciones de la época en las otras dos novelas que la conforman?

M. Q.- Yo que tanto te quiero está escrita en primera persona, la narra Lucía, la hija de Elena, es su alma la que escribe. Lucía comienza la narración con 12 años y a lo largo del texto va a madurar, pasará la adolescencia, la juventud, sus primeras relaciones sexuales, se casa y tiene hijos. La adolescencia es una época muy influenciada por la música, raro es el adolescente que no tiene un grupo favorito, sea de un estilo u otro, del que se compre camisetas, cante sus canciones, las letras sean su lema de vida. Yo recuerdo mi adolescencia y cómo la música estaba presente, y he querido transmitir esa sensación además de hacer también un pequeño homenaje a la música que me gustaba. He intentado que cada novela tenga un tono, una ambientación que llegue al lector sin darle demasiadas explicaciones. En El final del ave Fénix intenté transmitir el ambiente de las películas del cine americano de los 50, lleno de glamour y de mujeres de carácter. Las guerras de Elena es setentera a tope, con el boom económico, los principios de libertad, la evolución del papel de la mujer en la sociedad y la guerra fría en el plano internacional. Y Yo que tanto te quiero es, fundamentalmente, ochentera, con ecos de la Movida, de la modernidad, de los excesos, y en ello la música juega un papel importante.

9) F. P.- Las canciones que nos encontramos a lo largo de los capítulos guardan relación con algún momento especial de los personajes. ¿Te costó trabajo elegir el tema adecuado, o tuviste que elegir entre varios para ver cuál era la que más se ajustaba a la escena a la que querías relacionarla?

M. Q.- La verdad es que me venían de forma inmediata. De muchas conozco las letras (incluso aunque no me gustaran especialmente) y conforme escribía la escena acudía a mi cabeza una letra o unos acordes concretos. Me sucedió con Physical (Olivia Newton-John), Aire (Mecano), Salta (Tequila), Alive and Kinking (Simple Minds), Our House (Madness) y muchas otras.

10) F. P.-La sensibilidad y la emoción están muy presentes en los personajes de esta trilogía. Me imagino que será muy difícil para un autor expresar estas cualidades del ser humano para que surtan en el lector el efecto deseado.

M. Q.-Es complicado. Es una trilogía dura, con muchos metatemas de calado, como la manipulación de los niños en las separaciones y divorcios, el chantaje emocional, el sentimiento de culpa, la ambición, la soledad, la hipocresía social, la emancipación de la mujer, lo difícil que es juzgar a nadie… Pero la idea era que no se percibiera como tal, que fuera una consecuencia de la trama. No sé si he conseguido el efecto deseado, cada lector es un mundo y me han comentado reacciones de todo tipo. Muchos se han sentido identificados, me han escrito cosas muy bonitas, y algunos, pocos por fortuna, me han dicho que no les llegaba la historia. Imagino que depende mucho de las vivencias propias y de la sensibilidad de cada cual. Yo me quedo con que le ha gustado a muchísimos lectores, muy distintos entre sí en cuanto a sexo, edad, formación, procedencia… Las tres novelas, que pueden leerse de forma independiente, hablan de la vida, un tema universal, y ha llegado a un público universal.

11) F. P.- Prueba de esa sensibilidad y emoción que menciono es el prólogo con el que inicias El final del ave fénix. ¿Fue quizás el desgarrador inicio de esta trilogía el momento más difícil que te encontraste para impactar al lector?

M. Q.- El prólogo de El final del ave Fénix no tenía ninguna intención. Fue lo primero que escribí en mi vida, cuando ni siquiera imaginaba que sería el inicio de mi andadura literaria. Como he contado alguna vez, fue un desahogo personal escrito para mí y para mis hijas, pero conforme avancé en su escritura sentí que tenía que seguir escribiendo, que no podía dejarlo. Fue como si toda mi vida hubiera caminado hacia ese punto para encontrarme. Pensaba que lo leerían mis hijas y procuré ser delicada, no entrar en situaciones escabrosas o morbosas, pero tampoco disfrazar la realidad aunque fuera dura. Ese era el aprendizaje para ellas, que en la vida hay momentos duros que pueden vivirse y narrarse de forma hermosa. Al terminarlo fue cuando decidí crear una historia contando la vida imaginaria de los personajes del prólogo. Y así nació la trilogía.
Hay mucho debate literario sobre si emocionar o no, sobre si es un recurso capcioso para ganar lectores, pero, además de no haberlo hecho de forma intencionada, yo creo que la literatura tiene que emocionar, que provocar, no dejar indiferente.

12) F. P.- Un nexo de las tres novelas es el mundo de la moda. ¿Por qué relacionaste la vida de los Lamarc Company con esta industria?

M. Q.- Porque lo conocía bien y era un esfuerzo menos a la hora de documentarme. Me sentía cómoda en ese terreno. He utilizado industrias en las que me he movido profesionalmente.
(riada Valencia, 1957)
13) F. P.- Los personajes son uno de los pilares de esta trilogía. Están construidos con mucha fuerza y, como decimos en estos casos, parece que cobran vida propia. ¿Cuál fue el que más trabajo te costó perfilar?

Es difícil valorarlo. Los de Lucía y Elena fueron muy complicados porque las dos comienzan de niñas y acaban de adultas. Esa evolución no era fácil: los altibajos, los problemas vitales normales al madurar, tenían que imbricarse en la trama sin distorsionarla y moldear su carácter de forma coherente.
Por razones distintas también me resultó difícil Javier Granados. Tenía una idea clara del tipo de hombre que quería que fuera, pero quería que el lector llegara a comprenderlo, a ver la realidad a través de su mente. Tiene una evolución muy peculiar a los ojos del lector, cuando él es igual desde el principio.

14) F. P.- Y siguiendo con los personajes, ¿has logrado atarlos en corto para que no se desviaran del papel que tenía que desempeñar cada uno de ellos, o te has visto obligada a modificar su presencia en alguno de los episodios de los que forman parte?

M. Q.- Ha habido un poco de todo. Uno que se me escapó por completo de las manos y se hizo un hueco inesperado fue Lorenzo Dávila. En principio tenía una aparición instrumental, lo necesitaba para un cambio en la vida de Carlos. Pero, cuando «lo vi» cruzando entre la multitud hasta llegar a Carlos y comenzar a conversar con él, tuve claro que no se quedaría ahí. Necesitaba alguien así en la vida de Lucía. Y se quedó. Para mí es un personaje entrañable y que ha ido modelándose a si mismo.

15) F. P.- Elena Lamarc es un personaje que representa a la mujer adelantada a su tiempo en la España que le tocó vivir. En este sentido, ¿crees que ha avanzado mucho el papel de la mujer en nuestro país a día de hoy, o todavía falta mucho camino por recorrer para que la igualdad entre ambos sexos sea una realidad?

M. Q.- Se ha avanzado muchísimo y en poco tiempo. Hoy gozamos en España de muchos derechos que hace tan solo sesenta años eran, más que un privilegio, una utopía. Nuestras abuelas y madres no pudieron hacer muchas de las cosas que hoy las aceptamos como si siempre hubieran estado ahí: abrir una cuenta, tener un talonario de cheques, ponerse a trabajar, vender un inmueble… Negarlo sería mentir. Eso no quiere decir que se haya llegado a la meta, queda recorrido, sobre todo en lo que se refiere a la igualdad salarial ante los mismos desempeños y el acceso a puestos de alta dirección, aunque esto último ha mejorado también. Queda la asignatura pendiente de la violencia de género, tal vez el problema más sangrante, pero incluso en esto se ha avanzado, aunque nunca será suficiente.
Las mujeres occidentales somos afortunadas aunque no se haya llegado a la igualdad total. De todas formas es un tema difícil de resumir en unas pocas líneas.

16) F. P.- En mi caso y me imagino que a la gran mayoría de quienes leyeron la trilogía les ocurriría lo mismo, me atrajeron la figura de los llamados “malos”; sobre todo Verónica, un personaje que da mucho juego, tanto en Las guerras de Elena, como en Yo que tanto te quiero. ¿Por qué crees que el papel de estos personajes atrae más a los lectores que el resto del magnífico elenco que nos encontramos a lo largo de la trilogía?

M. Q.- Los malos siempre tienen atractivo, pasa también en las series de televisión o en las películas. Son el enemigo a vencer y dan mucho juego. En esta trilogía no hay buenos buenísimos, todos tienen sus matices o no serían creíbles, de hecho la propia Elena Lamarc ha exasperado a más de un lector, pero la mala, al ser una perversa de libro (me refiero al perfil psicológico de un perverso) da muchísimo juego, no tiene límites y lo hace muy atractivo.

17) F. P.- Y ya para terminar, ¿tienes algún proyecto literario nuevo en mente?

Termine una novela el año pasado que está pendiente de publicarse, de un género completamente distinto: un thriller fantástico-psicológico. Y estoy trabajando en una nueva novela, más cercana a las anteriores, un drama contemporáneo.

18) F. P.-Creo que esta trilogía se merecía alguna pregunta más pero, para no cansar a los lectores, y sobre todo, no destriparla, espero que esta entrevista sirva de aliciente para que, quienes todavía no la han leído, le den una oportunidad, porque les aseguro que merece la pena. Te deseo mucho éxito en tus futuros proyectos literarios, porque espero que nos sigas deleitando con tus obras.

M. Q.-Muchas gracias por tu amabilidad, Paco.

Nota: Imágenes de las portadas las novelas que conforman la trilogía, tomadas de mis reseñas. Imagen de la riada de Valencia en 1957, de google imágenes. 

martes, 12 de septiembre de 2017

Booktrailer: Un café a las seis, de Pilar Muñoz Álamo




















Hoy traigo a esta sección el booktrailer de la novela de Pilar Muñoz ÁlamoUn café a las seis, de la que publiqué mi reseña en este blog el 31 de julio del presente año. (enlace reseña). Recuerdo la sinopsis:

Raquel se dispone a acudir a una cita de compañeros de promoción organizada por su amiga Lourdes después de 25 años, aunque en el fondo siente que no debería ir; una parte del pasado, que no la ha dejado vivir en paz, podría estar esperándola en el hotel donde tendrá lugar la celebración.

Ansía ese encuentro tanto como lo teme. Porque aquello de lo que ha estado alimentándose a lo largo de su vida podría dejar de ser real. O atraparla para siempre.
Unas veces, no podemos huir del pasado. Otras, no deseamos escapar de él.

«Un café a las seis» es una historia intensa, emotiva, reflexiva, visceral. Una historia escrita con el corazón. De las que te hacen sentir.  (183 pág., ebook).