miércoles, 28 de diciembre de 2011

Entrevista a Ramón Carredano Cobas, escritor




ENTREVISTA A RAMON CARREDANO COBAS
Autor de la novela Anacaona, el fin de una raza
Entrevista realizada por Galaico


Ramón Carredano Cobas (Noia – A Coruña, 1950), escritor en lengua gallega, idioma en el que ha publicado las obras Fray Samuel (Frei Samuel), La uña del águila (A unlla da aguia), Una blanca de cobre para Martín (Unha branca de cobre para Martiño) y Veneno Tinto (Veleno Tinto), donde vuelve a aparecer el personaje de Fray Samuel, todas ellas de temática histórica.

Además, de su labor literaria, Ramón Carredano está muy ligado al mundo del teatro, pues fue cofundador con José Agrelo de  Candea, grupo con el que representarían sus obras por todos los rincones de Galicia. En la actualidad sigue unido al escenario, ya que es el director de la escuela de teatro del Liceo de Noia, así como también  colabora en la revista Alameda, del  citado Liceo.

Galaico: Ante todo, Ramón, gracias por su tiempo. ¿Empezamos?.

Cuando quiera.

1.- Sus primeras obras fueron escritas en gallego ¿Por qué ese cambio al castellano?

 RCC.- ¿Por qué no? En realidad fue cuestión de editorial, más que de idioma. El mundo editorial no está en su mejor momento. La crisis, el libro electrónico… las editoriales gallegas además de todo esto, tienen el problema de la discriminación y exclusión del gallego en los libros de texto impuestas por el nuevo gobierno autonómico. Esto las coarta muchísimo a la hora de editar en nuestra lengua.

2.-  ¿Por qué este acontecimiento, precisamente?.

RCC.- Por dos motivos esenciales. Primero: porque siempre me gustó la historia. Segundo: porque el tema del descubrimiento de América es un tema que me apasionó desde la escuela de primaria, en cuanto me enteré de que unos tipos bien bragados se habían metido a cruzar un mar desconocido y aterrador, y luego por tierras igual de desconocidas, con una naturaleza las más de las veces inhóspita por salvaje, rodeados de pueblos guerreros que los acosaban continuamente. Historias de amor, de guerra, de traición, de ambición, de heroísmo…

3.- ¿Qué le inspiró para escribir la novela?.

RCC.- Como te digo el tema del descubrimiento y la conquista de América me apasionó desde niño. Tengo leído mucho sobre el tema, tanto novelas, como crónicas de la época, y también ensayos, tanto modernos como antiguos. Hace ya muchos años leyendo “El caballero de la Virgen”  de Blasco Ibáñez, me encontré con la figura de la cacica Anacaona, y como casi todos los españoles que la conocieron, me quedé enamorado de ella. Pasaron muchos años, pero acabé encontrándola de nuevo.

4.- ¿Cómo se documentas para poder ambientar sus novelas?.
RCC.- De la única manera que conozco: leer, leer y leer. Hoy tenemos la gran ventaja de Internet que es la enciclopedia más extensa del mundo, una fuente de información nunca antes soñada al alcance de una tecla, pero sobre todo los libros. Siguen siendo imprescindibles.

5.- ¿Hay algún personaje en sus obras con el que se sienta identificado?.

RCC.- Tanto como identificado, no. Creo que todos tienen algo de mí, eso es casi inevitable. Un escritor utiliza sus propias vivencias y experiencias a la hora de escribir y construir sus personajes. De todas formas, no llego a sentirme identificado con ninguno, pero a unos sí les tengo más cariño que a otros, porque me resultan más simpáticos, por empatía, porque, a mi parecer, quedaron mejor construidos, y tienen una personalidad propia muy acusada y especialmente atractiva. De entre ellos destacaría sobre todo el personaje de “Frei Samuel”, un fraile gallego del siglo del siglo XIV, pícaro, mujeriego, más amante de la mesa que de la misa, astuto, tan pronto egoísta como generoso, observador, inteligente… Toda una joya.

6.-¿Cuáles son los ingredientes que incluyes en tus relatos?.

RCC.- Me gusta mucho incluir el humor, siempre que el tema, naturalmente, se preste. En las dos historias de Frei Samuel (“Frei Samuel” y “Veleno tinto” –Veneno tinto-), hay mucho, muchísimo humor. En todas mis novelas hay pinceladas e incluso brochazos de humor. “Anacaona. El fin de una raza”, creo que es la primera novela en la que el humor está ausente, aunque no pueda evitar que a veces aparezca la retranca gallega. Otro ingrediente, es la historia. Todas mis novelas tienen el ingrediente histórico, sean las luchas de los nobles con la iglesia en las aventuras de Frei Samuel, la guerra de la independencia en “A unlla da aguia” (La uña del águila), relacionadas también con la historia de Noia, mi pueblo natal, y “Unha branca de cobre para Martiño” (Una blanca de cobre para Marín) y “Anacaona. El fin de una raza”, ambas ambientadas en el descubrimiento y colonización de América.

7.-¿Qué novela le gustaría haber escrito?.

RCC.- La isla del Tesoro de Stevenson

8.-¿Y de cuál detestaría ser su autor?.

RCC.- De “Mi lucha” de Adolf Hitler.

9.- Una época digna de novelar.

RCC.- Dos. La historia de Noia y el descubrimiento y conquista de América.


10.-  Un mito literario.

RCC.- ¿Uno solo? Es muy difícil quedarse con uno: Peter Pan, Tom Sawyer, el capitán Nemo, el capitán Ajab, Sancho Panza, Jhon Silver, Lázaro de Tormes….

11.- Un escritor inmortal.

RCC.- Cualquiera del Siglo de Oro español: Quevedo, Lope y Calderón, sobre todo, y en ese orden.

12. – ¿Es complicado publicar?.

 RCC.- Sí, es complicado publicar. Me refiero a publicar directamente, tratando con una editorial. Otra cosa son los premios. Creo que ese es el camino más sencillo para llegar a la publicación. Entiéndase: sencillo para llegar a la publicación, pero primero hay que ganar el premio, y eso ya no es tan fácil. De todas formas, si la obra es buena, tarde o temprano saldrá a la luz. No hay que rendirse. Una obra que no ganó diez premios puede ganar el número once.

13.- ¿Piensas escribir alguna obra más en castellano?.

RCC.- Pienso escribir alguna obra más.

Entrevista publicada en Melibro el 5 de septiembre de 2011

sábado, 17 de diciembre de 2011

Álvaro Cunqueiro, El Realismo Mágico de Galicia



Mondoñedo, alma literaria, cuna del incierto señor Cunqueiro. Allí escuchó las primeras historias del rey Arturo. Pero allí también nació el último trovador del medioevo. El destino sabía que faltaba alguien, alguien que pusiese colofón a esa época dorada de la lírica galaicoportuguesa. Y ese alguien nació 

no niño do novo vento 
hai unha pomba dourada
quen poidera namorala
quen poidera namorala
meu amigo
meu amigo

Ese nido son las Tierras de Miranda, situadas entre altos y oscuros montes, en un regazo verde. Nido a quién el cantautor Luis Emilio Batallán le puso música, Quién pudiera enamorarla. Uno, si no el mejor, de los poemas del siglo XX. Pero don Álvaro, ejemplo de buen gallego, tiene también una pluma mágica, una pluma de la que salieron las mejores fábulas que uno pudiera imaginarse. Fábulas llenas de cuervos parlantes, de paraguas voladores, de sirenas enamoradas, de sueños. 

 Hace cien años que el destino quiso que en Galicia tocase el premio gordo de la lotería de Navidad y  con la suerte de que fue la antigua capital del reino de Galicia, Mondoñedo, la ciudad agraciada, un 22 de diciembre de 1911. Esta vez no fue repartido. Esta vez tocó toda la serie. Una serie irrepetible, que nunca volverá a salir, porque Álvaro Cunqueiro solo hubo, hay y habrá uno.

El autor de Merlín y familia se nos fue un 28 de febrero de 1981, pero su memoria sigue, impertérrita, desde su estatua de bronce, obra del escultor Pacheco, aguantando todo lo que le echen pero siempre con la misma sonrisa. ¿Pensará en las gracias de Merlín? ¿O será porque está en un lugar privilegiado desde el que puede divisar la Catedral y la que es hoy la Casa de Carmiña?

La Casa de Carmiña, donde don Álvaro escribiría sus mejores sueños. Sueños como Merlín y familia y otras historias o Las Crónicas de Sochantre (Premio Nacional de la Crítica, 1958), en los que influyen mitos atlánticos como Merlín, el mago celta, o la tradición bretona análoga a la Santa Compaña gallega y Si el viejo Sinbad volviese a las islas donde hay influencia, ente otras, del relato de Las mil y una noches. Sinbad, llevada al cine por el director Antón Dobao y protagonizada por José Manuel “Pico” Olveira, a quien tuve el placer de entrevistar, me dijo que «fue muy bonito darle vida, nuevamente, a Sinbad porque este personaje ya lo interpreté  en teatro en 1999 dirigido por Quico Cadaval con el Centro Dramático Gallego» y considera que Cunqueiro «es uno de los mejores escritores del siglo XX».

Escribiría cuatro novelas directamente en español: Las mocedades de Ulises, Un hombre que se parecía a Orestes (Premio Nadal, 1969), Vida y fuga de Fanto Fantini della Gherardesca y El año del cometa con la batalla de los cuatro reyes. Ese mundo interior se plasma en Merlín y familia, la novela precursora del realismo mágico, donde mezcla fantasía y realidad, el ambiente gallego y el griego o bretón, donde habitan princesas encantadas y barbudas, sirenas doloridas y enlutadas, demonios enmascarados. Aparecen en sus obras personajes artúricos, carolingios o griegos mezclados con paisanos gallegos. Es asombroso ver cómo Cunqueiro dota a cada uno de esos personajes de una atmósfera completamente singular, una mezcla de fantasía y aliento doméstico que envuelve al lector y lo catapulta a un universo donde el tiempo no pasa. Todo ello tratado con ironía y desenfado. Esa habilidad suya le permite elaborar una prosa culta. Se trata de novelas en las que observamos una peculiar utilización del tiempo histórico y una estructura narrativa basada en el relato dentro del relato y en la tendencia a organizar los textos en pequeñas unidades con autonomía propia. El autor suele añadirles apéndices e índices onomásticos de personajes que prolongan el mundo de la fantasía con nuevos datos, historias y maravillas que invitan a pensar que, muerto el héroe, el sueño del narrador le sobrevive.

Este realismo mágico también se trasladaría a los retratos o semblanzas de tipos populares gallegos, en obras como Escuela de curanderos y fábula de gente variada, La otra gente y Los otros feriantes (Premio Nacional de la Crítica, 1979). Retratos de costumbres populares llenos de  magia con una sorprendente y seductora mezcla, donde hay labradores y artesanos, de tierras de Lugo la mayoría de ellos, ocultamente empeñados en volar sobre el lodo del camino colgados de paraguas voladores.

Nació en Mondoñedo, estudió en Lugo y trabajó en Vigo, pero también pasó por Santiago y hay un lugar siempre para él, inevitable, A Coruña, uno de sus grandes temas de sus crónicas viajeras.

Recuerda a Lugo a la que llamó la Roma de Finisterre, por el increíble regalo histórico que Lucus Augusti concedió a la tierra del Fin del Mundo. De esta ciudad escribía: «Lugo a la vez próxima y lejana, colina, soledad, tiempo y plaza». Mondoñedo y Lugo marcarían el inicio de su andadura literaria.

Más tarde llegaría Santiago de Compostela, donde se forjaría el poeta que todos conocemos y donde escribiría sus primeros artículos periodísticos. Eran famosas sus tertulias en el Café Español y en el Derby. Si hubiese vivido en el siglo XIII sería una de las grandes figuras del Cancionero de Ajuda. Junto con Bouza Brey abandera el movimiento poético neotrovadoresco.  Su obra clave es Cantiga nueva que se llama rivera, cancionero que nace de las lecturas del primer Alberti y  del encantamiento que produjeron en él los versos más populares de García Lorca. Es el primer poeta que reúne las cualidades necesarias para ser trovador y juglar a un tiempo, pues la elegancia de su arte se combina con el más expresivo de los modos populares. Otros poemarios suyos son Mar al Norte, Poemas del sí y del no, Señora de cuerpo delgado y Hierba de aquí y de allá.

Cunqueiro se había afincado en Madrid en 1939 para escribir en el periódico ABC. Un hecho por el que le acusan de estafador pone fin a su carrera periodística y la Dirección General de Prensa acuerda desposeerle del carné de periodista.

Vigo, la hija de Neptuno. Paradojas de la vida. Álvaro Cunqueiro, desposeído del carné de periodista, dirige El Faro de Vigo entre 1965 y 1970. En el año 1966 le sería concedido el Premio Conde de Godó de Periodismo. Decía que «Vigo fue fundada a la orilla de un verso de Martín Códax». La isla del poeta, la isla de San Simón.  «El envés» era una columna que publicó en este periódico durante veinte años el escritor mindoniense. A pesar del tiempo transcurrido, la mayor parte de sus columnas siguen siendo actuales, podrían publicarse hoy sin problemas. Se dice que el  Cunqueiro periodista no es tal: es un escritor que dirige un periódico. Sus «envés» tan leídos son piezas literarias. También son joyas sus pies de foto.
Cuando el entonces director del «Faro de Vigo» llegaba a A Coruña buscaba, en primer lugar, ese paisaje de mar. Por eso el viaje comenzaba siempre en la Torre de Hércules. Es la ciudad a la que muchos llaman —con permiso de París—, la ciudad de la luz. Apreciaba el balcón atlántico más hermoso de nuestro país, al que huía para recorrer el Orzán mientras caía la tarde.

El viaje siempre estuvo presente en Álvaro Cunqueiro. Viajes imaginarios y viajes terrenales,  recogidos en libros como Viajes imaginarios y reales o en crónicas de viajes: «El pasajero en Galicia», «Retratos y paisajes», «Una ventana», «Correo sin fecha», «A vuelta de hoja», «El envés», «Camino de Santiago»… 

No quería abandonar Vigo sin olvidar una anécdota suya en el restaurante El Mosquito. Hay una célebre foto en la que posan, nada menos, que Álvaro Cunqueiro, Joseph Pla y Torrente Ballester, acompañados de Dª Carmen Roel, la dueña, y su hija. Gracia le habrá producido a D. Alvaro el encendido de su puro, pues para tan singular ceremonial le ofrecen sencilla, pero vistosa caja de cerillas que, con frase de alabanza, dejó impresa en la misma aquel genio y galán del cine español, José Bódalo, con el siguiente interés:

                                                   «Las gentes siempre dirán
                que “El Mosquito” es infeccioso
               ¡¡ Son ganas de hacer el oso!!/
               ¡¡ Que vengan y lo verán!!»

La prosa de Cunqueiro está llena de gastronomía y cocina. Son tres los libros suyos eminentemente gastronómicos: La cocina gallega, La cocina cristiana de Occidente y Teatro venatorio y culinario gallego. Pero también encontramos cocina en sus novelas, libros de cuentos y en relatos y artículos periodísticos. No existe un recetario firmado por él y son muy pocas las recetas que el mindoniense incluye en sus obras. Y cuando las incluye resultan más una descripción literaria de la manera de preparación de un plato que una receta propiamente dicha, en la que se reflejen los ingredientes necesarios y sus cantidades y los distintos procesos de elaboración que llevan al plato que va a la mesa. 

El Incierto señor don Hamlet, príncipe de Dinamarca, establece puentes entre tradiciones culturales, siguiendo la tendencia europea del teatro de mitos, adaptándose a la sociedad actual. Cunqueiro toma el mito de Hamlet (príncipe histórico-legendario de la Dinamarca del siglo I, que sería inmortalizado por Shakespeare) y hace de él una reinterpretación propia, mezclando el mito nórdico de Hamlet con el clásico de Edipo. Es un texto lírico, con ritmo, fuerza dramática y originalidad.

En 1964 ingresa en la Real Academia Gallega con su discurso Tesoros nuevos y viejos, y el 17 de
mayo de 1991 se celebró en su honor el Día de las Letras Gallegas.

 
Fuentes: Certo.es, www.abretelibro.com, www.galiciaunica.es, cvc.cervantes.es,
              www.galiciaparaelmundo.com, www.elmosquito.com, www.literaturas.com



jueves, 15 de diciembre de 2011

Soldados de Salamina




Esta es una de las raras excepciones en las que vi la película primero y después me decidí a leer el libro y la verdad es que no me arrepiento. La película, adaptada al cine por David Trueba, en el año 2003, me impresionó mucho y, por lo que leo en las críticas de cine, sigue teniendo gran éxito en taquilla. No me extraña.

 ¿Por qué el título de Soldados de Salamina?. El periodista que va relatando la obra, nos cuenta que mantuvo una entrevista con Rafael Sánchez Ferlosio, hijo de Sánchez Mazas, pero hasta el momento en que tocaron el tema de su padre, había contestado con vaguedades, pues en una de ellas se le preguntó por la diferencia entre personajes de carácter y personajes de destino y el entrevistado se salió con las causas de la derrota de los persas en la Batalla de Salamina.  

Javier Cercas (Ibahernando, Cáceres, 1962) es escritor y traductor. Se licenció en Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Barcelona y más tarde se doctoró. Hoy día es profesor de literatura española en la Universidad de Gerona. A parte del gran éxito cosechado por esta sensacional novela su carrera como escritor la empezó con un libro de cuentos, siendo el último de ellos, El móvil, el que da título al mismo. Es autor de La velocidad de la luz, sobre la guerra del Vietnam. En su última obra, Anatomía de un instante, analiza la figura de Adolfo Suárez, partiendo del fallido golpe de Estado de 23 de febrero de 1981 (Premio Nacional de Narrativa de 2010). Se suele encuadrarle en la llamada generación posmodernista, acompañando a escritores como Juan Benet o Arturo Pérez-Reverte.

“Sánchez Mazas supo urdir una violenta poesía patriótica de sacrificio y yugos y flechas y gritos de rigor que inflamó la imaginación de centenares de miles de jóvenes y acabó mandándolos al matadero, es más responsable de la victoria de las armas franquistas que todas las ineptas maniobras militares de aquel general decimonónico que fue Francisco Franco”. 

Soldados de Salamina es una novela dividida en tres partes: Los amigos del bosque, Soldados de Salamina y Cita en Stockton. Todo empieza cuando al narrador le proponen que escriba para el periódico en el que trabaja un artículo sobre Antonio Machado, que se exilió a Francia, donde poco después moriría en Colliure. Se cumplían sesenta años del final de la guerra civil y el periodista se acuerda de la simetría de ese hecho con el fallido fusilamiento de Sánchez Mazas, que tuvo lugar más o menos en los días en que fallece Machado, pero en este lado de la frontera española. Ese extraño paralelismo enriquecería más el artículo.

Sánchez Mazas es el eje central de la novela. Estaba preso en Barcelona, en el monasterio del Collell y escapa de un fusilamiento colectivo. La guerra civil estaba llegando a su fin. El ejército nacional se acercaba a Cataluña y el republicano estaba en plena retirada. A pesar de la barbarie que suponen, sobre todo, las guerras civiles, siempre hay algún hecho, aunque sea uno solo, que muestra el lado humano de la misma, pues uno se pone a pensar qué pasaría por la cabeza del miliciano Miralles que encuentra a Sánchez Mazas, le apunta con su fusil pero, por alguna causa, decide no delatarlo. 

El periodista, tras el éxito de su artículo, se va interesando más por la figura de uno de los fundadores de Falange, Rafael Sánchez Mazas, y va  reuniendo toda la información que le facilitan. Es la parte más periodística de la novela. Al ver la documentación que va acumulando le ronda cada vez más la idea de escribir un relato real, como él quiere que le llamen, sobre el falangista. La segunda parte es prácticamente biográfica, toda ella gira en torno al Sánchez Mazas político y escritor. Pero  Cercas no está contento con lo que tiene. Le falta algo y de nuevo está a punto de desistir. Sin embargo, un encuentro con el periodista chileno Javier Bolaños, le anima a seguir escribiendo. Tenía que encontrar la pieza que completaba el rompecabezas, Miralles, el miliciano, el héroe desconocido, que le había perdonado la vida a Sánchez Mazas. “Personas decentes hay muchas: son las que saben decir no a tiempo; héroes en cambio hay muy pocos. Creo que en el comportamiento de un héroe hay casi siempre algo ciego, irracional, instintivo, algo que está en su naturaleza y a lo que no puede escapar. No actúan por compasión o por vete a saber que buen sentimiento actúan por una especie de instinto ciego que lo supera”.

Aunque se nos presente a Soldados de Salamina como un relato real, llega algún momento del mismo en que no sabemos distinguir cuál es la parte verídica y cuál es ficción. Tal como nos narra los acontecimientos, las descripciones que hace, los personajes, consigue confundir al lector. Y si no hubiese esa confusión no sería una novela en sí, sería un trabajo periodístico más. 

Es una obra escrita con un lenguaje muy asequible, de nuestro tiempo, al ser Cercas el personaje-protagonista-narrador. Los diálogos le dan agilidad a la narración, aunque casi brillan por su ausencia en la segunda parte, que es más descriptiva, más narrativa, por lo que se ralentiza su ritmo. Pero con sus diálogos el autor nos introduce de pleno en la novela, nos engancha y su lectura pasa volando. No son diálogos tediosos, son entretenidos y amenos.

Lo que menos me gusta de esta novela es la presencia de Conchi, es la novia  pitonisa de Cercas. Ella es vulgar, estrafalaria y malhablada, y me imagino que con su presencia pretende darle algo de morbo a la obra, como si quisiera aliviar la seriedad de la novela, darle un tono más liberal, quizá demasiado liberal, aunque creo que habría que preguntarle al autor el motivo de la aparición de este singular personaje. Al historiador Miquel Aguirre tampoco lo deja en buen lugar, para ser la persona que más le ayudó en sus labores de investigación, pues nos lo presenta como una persona excéntrica y de pocos modales durante la comida que mantienen en el restaurante. 

Mario Vargas Llosa dice de esta obra que “merecería tener innumerables lectores, en esta época en que se ha puesto de moda la literatura ligera, llamada de entretenimiento, porque así aquéllos comprobarían que la literatura seria, la que se atreve a encarar los grandes temas y rehúye la facilidad, no tiene nada de aburrida, y, al contrario, es capaz también de encandilar a sus lectores, además de afectarlos de otras maneras”. Y parece que ha acertado porque ya van publicadas treinta ediciones y ha sido traducida a veinte idiomas.
 
Tusquets Editores
Nº páginas: 208 pags
Lengua: Castellano
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
ISBN: 9788483835012
Año de edición:  2007              



viernes, 2 de diciembre de 2011

Avenida del Parque 79

                                                   



 Es curioso como este gran escritor comenzó su exitosa carrera literaria. Todo fue por una apuesta de cien dólares que hizo con uno de los directivos de la Universal Pictures, para demostrarle que era capaz de escribir un guión más interesante que lo que se hacía por aquella época en Hollywood. Y el resultado fue su primera novela No amarás a un extraño, publicada en 1948, basada en su propia vida en el orfanato y en las calles de Nueva York. Éste sería su primer best-seller y tras él llegarían más éxitos. 
Francis Kane (Nueva York, 21 de mayo de 1916- 14 de octubre de 1997) o Harold Rubin, nombre adoptivo que recibió cuando pasó su infancia en un orfanato, fue más conocido por el seudónimo de Harold Robbins. Es uno de los autores más vendidos en todo el mundo. sus libros son sinónimos de best-sellers han sido traducidos a treinta y dos idiomas. Es el cuarto autor más vendido de todos los tiempos, por detrás de William Shakespeare, Agatha Christie y Barbara  Garland. Su fama en todo el mundo es tan grande que incluso tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood Boulevard.

 A principios de la Segunda Guerra Mundial se traslada a Hollywood para trabajar en los Estudios Universal.  Su novela más conocida quizá sea la de Los Insaciables, inspirada en la vida del magnate Howard Hughes. La continuación de esta novela fue en 1995, titulada El Magnate. Entre otros grandes éxitos que cosechó a lo largo de su carrera como escritor fueron, Stiletto, publicada en 1960, Los profanadores del amor (1962), Los Betsy, (1971), El Pirata, (1974) o  La dama solitaria (1976).

Algunas de sus obras fueron llevadas a la gran pantalla como "Los insaciables", llevada al cine en los años 60 por Edward Dmytryk y más tarde por Sam Peckinpah como "Nevada Smith", "Una piedra para Danny Fisher" fue adaptada por Michael Curtiz con el título de "El barrio contra mí”, "Adónde fue el amor" de Dmytryk,  "Los aventureros", adaptaba en los 70 por Lewis Gilbert, “Los Betsy", con Laurence Olivier, Robert Duvall, Tommy Lee Jones y Katharine Ross o "Chica solitaria", basada en la novela "La dama solitaria".

Avenida del Parque 79 (79 Park Avenue), fue publicada en el año 1955. La acción se inicia en  los difíciles años de la depresión económica.  No es sólo una dirección,  es una empresa que se dedica a contratar modelos, “Park Avenue Models, Inc”, pero modelos especiales, de alto lujo, para satisfacer las necesidades de todo aquel que esté dispuesto a pagar una buena factura por sus servicios. Pero esta novela tiene todos los ingredientes de una novela negra con rasgos folletinescos. 

Dividida en tres partes, la trama se desarrolla desde los difíciles años de la depresión económica estadounidense hasta 1954, años después de finalizar la Segunda Guerra Mundial. La novela se inicia con el juicio a la protagonista, Maryann Flood, la madama de “Park Avenue Models, Inc” y en él se reencuentra con la única persona a la que realmente amó, el ahora ayudante del fiscal de distrito. Sin embargo, ella cuenta con una sorpresa que puede dar un giro a la sentencia. Esta prueba se la había conseguido su abogado, el mejor de la ciudad. Mediante un salto en el tiempo, el ayudante del fiscal nos empieza a relatar en primera persona, la relación entre ellos y su amigo Ross Drago. A lo largo de la novela también hay hechos relatados en tercera persona. Una relación truncada por tragedias que afectan a la protagonista y malentendidos entre ambos provocan separaciones continuas. Realmente se aman pero la vida de Marja y el trabajo de Mike hace que su relación sea imposible de llegar a un buen final.  Los inicios de esta bella y atractiva mujer pasan por una adolescencia difícil en la que el hambre, la pobreza y el desempleo vieron crecer a esta adolescente de ascendencia polaca. Apuñala a su padrastro que la viola en una de sus frecuentes borracheras. Es enviada, tras el juicio, al “Hogar Correccional de Muchachas Rose Geyer”.  Pese a esta condena, su vida siempre será la misma. Cumplida su estancia en el “Hogar” vuelve otra vez a lo único que sabe hacer: sabe que su cuerpo provoca el deseo en los hombres y se convierte en una prostituta de lujo. Vive un mundo lleno de corrupción, redadas policiales, asesinatos y actividades ilegales. 

Estamos ante una novela de acción constante y fuerte carga erótica que nos hace creer, realmente, en lo que estamos leyendo y nos mete en la historia  desde el principio hasta el final. Son capítulos llenos de suspense y emoción, gracias a la maestría como narrador de Robbins, sus diálogos espectaculares y personajes convincentes, situaciones que no están basadas en hechos de la vida real, pero que bien pudieran suceder. Por ser enteramente entretenida, de una lectura agradable, la recomendamos para su lectura.

Título original: 79 Park Avenue
Traducción: Aurora Rodríguez
Plaza & Janés Editores S. A,
R.B.A. Editores. Colección Grandes Éxitos.
2ª Edición.
Nº páginas: 284
ISBN 844730860X