miércoles, 27 de diciembre de 2017

Hijas de la luz del Norte, de Christine Kabus























Datos técnicos:


Título: Hijas de la luz del norte
Autora: Christine Kabus
Título original: Töchter des Nordlitch
Traducción: Ana Guelbenzu
1ª edición: Junio/2014
Editorial: Ediciones B (Grupo PRH)
Encuadernación: rústica con solapas.
ISBN: 9788466601962
Idioma: Castellano
Nº páginas: 536



Sinopsis:


Oslo, 2011. Nora Nybol sabe que sólo podrá encontrar la felicidad si se dirige a casa de su padre, en Laponia (?). Si bien el encuentro con los samis y su cultura al principio le parece algo lejano y extraño, será allí donde Nora podrá descubrir la verdadera historia de sus orígenes y por qué su madre ocultó durante tanto tiempo aquel revelador secreto que ha transformado su presente.
Finnmark, 1915. La vida nómada, libre y pacífica de la pequeña Ailu, una sami de nueve años, termina de forma abrupta cuando es enviada a un internado para que adopte las costumbres civilizadas de una señorita del norte. Ailu llegará a olvidar sus orígenes, pero la llamada de la tierra, de las raíces y de un amor prohibido no puede permanecer mucho tiempo silenciada.
Dos almas unidas en una historia generacional que combina amor e intriga. La nueva novela de Christine Kabus nos revela una cultura misteriosa y el anhelo por recuperar el poder del amor a través de un siglo.




Opinión Personal:




No me prodigo en lecturas de novelas landscape o de paisaje. Las autoras —creo que da la casualidad de que son escritoras quienes escriben este tipo de novelas—, atraen a los lectores no porque en sus historias ofrezcan episodios impactantes, sino porque su temática parte de una cultura habitualmente poco conocida por los lectores, y con una ambientación exquisita que nos hace viajar con nuestra imaginación a países exóticos, la gran mayoría de climas cálidos. Es aquí donde irrumpe una autora, Christine Kabus (Wurzburgo-Alemania, 1964), que se sale un tanto de los cánones habituales del género, porque siente fascinación por los por los paisajes escandinavos, sobre todo porque le hechizó el insólito, indómito y original paisaje de Noruega, ambienta sus historias en las zonas próximas al Circulo Polar Ártico, y por eso ambienta sus tramas en estas latitudes. Este hecho me llamó mucho la atención, y fue el último empujón que necesité para comenzar a familiarizarme con este género. Por eso, la primera novela landscape que leí fue En el corazón de los fiordos (reseña). Hoy traigo mis impresiones sobre la que, en cierto modo, puede considerarse como continuación del título que acabo de mencionar, pero pueden leerse perfectamente de forma independiente; de hecho, el primer título de esta bilogía lo leí en 2014, y no me hizo falta refrescar dato alguno para no sentirme perdido a lo largo de los 53 capítulos en los que está estructurada la novela.
(Fiordo de Alta-Noruega)
Hijas de la luz del Norte no es una novela que recuerde el lector porque en ella pasen situaciones impactantes, o la tensión narrativa esté muy latente a medida que se van sucediendo los episodios, sino que es el hecho de que nos encontremos con una cultura prácticamente desconocida para la gran mayoría de nosotros, como la sami, pueblo indígena de las latitudes cercanas al Círculo Polar Ártico, y que habitan en la región que se conoce como Laponia. Christine Kabus supo intercalar los ingredientes propios de las novelas de este género —romance, historia, secretos y sagas familiares—, de tal forma que logra mantener nuestro interés por lo que sucede, y mantener nuestra atención ante la historia que construye en torno a la población indígena de Laponia. Si bien no hay hechos destacables en la novela, sí me encontré con alguna situación inesperada que provocó en mí el que mantuviera el interés sobre lo que sucedería en los episodios posteriores. En este sentido, creo que la autora sabe en qué momento pasar de una línea temporal a otra para así invitarnos a seguir leyendo y descubrir qué situaciones les esperan vivir a las dos protagonistas de la novela en los siguientes episodios.
Pese a que son dos las protagonistas indiscutibles de Hijas de la luz del Norte, Nora Nybol, y Áilu Svonni, puede decirse que estamos ante la historia de una saga familiar, a través de los personajes que rodean a las protagonistas de cada una de las dos líneas temporales que conforman la novela. A través de Áilu y Nora iremos conociendo el devenir de sus allegados, y sobre todo en el caso de Áilu, cómo las circunstancias que la rodearon en aquella época influyeron para que su vida diese un cambio radical, ya que de forma abrupta es separada de sus padres y es enviada a un internado para que adopte las costumbres civilizadas de una señorita del norte. En el caso de Nora, no cejará en descubrir la verdadera historia de sus orígenes y por qué su madre ocultó durante tanto tiempo aquel revelador secreto que ha transformado su presente. El lector dispone, antes del comienzo del cuerpo de la novela, del árbol genealógico de la familia paterna de Nora, para conocer así mejor a cada uno de los miembros de la misma que se relacionan con ambos personajes. Al igual que un mapa en el que figuran las localizaciones que más trascendencia tienen en su vida.
(Kautokeino-Noruega)
Christine Kabus ofrece al lector unos personajes perfectamente construidos, y todos ellos muy creíbles. Junto a Áilu y Nora nos encontraremos con una serie de secundarios que conforman cinco generaciones, cuyos miembros tomarán parte en los episodios que se van sucediendo a lo largo de los capítulos, y alguno de ellos tendrán un peso específico en ambas protagonistas: Áilu tendrá una vida muy difícil, en la que sus tutores tomarán como base de su formación unos métodos que dificultarán su día a día, aunque al mismo tiempo este sistema provocará que se convierta en una joven que va adquiriendo madurez y fuerza para sobreponerse ante las adversidades y, sobre todo, ante los malos tratos y burlas de que es objeto. Nora, sin embargo, tiene una vida ya más asentada, aunque por lo que el lector irá comprobando en los primeros capítulos, un tanto solitaria y distinta a sus dos inseparables amigas; quizás en ello influya el hecho de que se vea un tanto diferente a ellas, y esté más preocupada por conocer sus orígenes, lo que le llevará a enfrentarse con su madre. Decide dar el paso que la conduzca a conocer definitivamente a su padre, y se encuentra con una familia que la recibe como un miembro más, aunque tendrá que enfrentarse también a ciertas situaciones que la harán dudar sobre su relación con ellos, sobre todo por la actitud poco amigable que muestran hacia ella su tía Gáddja y su prima Ealla; sin embargo, será su abuela Ravna quien tendrá un papel decisivo en las situaciones tensas que se vivirán entre ellas, y por eso decidirá mantener la relación con la madre de Ánok, su padre. Por otra parte, Áilu se preguntará en algunas fases de la narración sobre el hecho de que su familia biológica la hubiese abandonado, y no recibirá la respuesta hasta pasados unos años. Sin embargo, ese abandono se vería recompensado ante la presencia de Gunnar y Solveig, quienes la adoptarán y tratarán como la hija que no pudieron tener, y la apoyarán en sus decisiones.
Uno de los grandes atractivos de esta novela es, sin duda alguna, el hecho de que sus páginas estén impregnadas por la cultura sami, que me imagino es desconocida por la gran mayoría de los lectores. En este sentido, Christine Kabus introduce con total naturalidad información sobre el modo de vida de este pueblo indígena, bien de forma directa a través de las vicisitudes que acompañan a Áilu en la segunda línea temporal; bien de forma indirecta, a través de la información que nos ofrecen los personajes de la primera línea temporal. Junto a ese gran atractivo, el lector se encontrará con unas magníficas descripciones de los paisajes por los que se mueven los personajes; incluso en algún momento de la narración, me dio la impresión de que tenía ante mí postales que recibía de alguien que había visitado esos lugares tan atractivos. Hijas de la luz del Norte es una novela que, sin duda alguna, invita a desplazarse hasta los lugares que tan magníficamente nos describe Christine Kabus. Como digo en estas ocasiones, es una auténtica guía de viajes que sirve al lector para tener información de primera mano de los parajes que se mencionan a lo largo de los capítulos y que desea visitar una vez decide desplazarse a ellos. En este sentido, comprobaremos cómo Áilu y Nora comparten algunos de estos lugares, caso de Oslo Kristiania para Áilu—, y presenciará la evolución que vivió la capital noruega a lo largo de los años. Kaitokeino o Alta, un antiguo asentamiento sami cercano a la costa, serán otras de las localizaciones que compartan ambos personajes.
Hijas de la luz del Norte es una novela escrita con un lenguaje sencillo, de lectura fácil, cuyo ritmo apenas decae, y que a mí me resultó fluida, por la naturalidad con la que se sucedían los episodios y la información que recibía de la cultura sami, así como de las costumbres noruegas en la época actual. En mi modesta opinión, entiendo que Christine Kabus consigue entretener al lector con una novela que le transporta a latitudes polares, en la que los personajes nos hacen sentir las sensaciones térmicas que les acompañan en su día a día.


Biografía:


Christine Kabus nació en 1964 en Wurzburgo. Estudió literatura e historia en Múnich y Heidelberg. Ha sido asistente de dirección y dramaturga, trabajando en varios teatros así como en la industria del cine y como guionista para varias series de televisión. Desde muy joven se sintió fascinada por los paisajes escandinavos, gracias a la lectura de las obras de Astrid Lindgren y Lagerlöf Selma, y muy especialmente le hechizó el insólito, indómito y original paisaje de Noruega, razón por la que empezó a aprender noruego y a estudiar la historia de este fascinante territorio. Su primera novela, En el corazón de los fiordos, ha cosechado un gran éxito entre lectores y libreros, convirtiendo a la autora en uno de los referentes del género Landscape en nuestro país. Con Hijas de la luz del norte, Kabus continúa desentrañando los secretos y el esplendor de un país tan misterioso como brillante como es Noruega.
Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web de Megustaleer. Imágenes que acompañan al cuerpo de la reseña, y fotografía de Christine Kabus, de google imágenes. 























8 comentarios:

  1. El landscape no es lo mío y lo he intentado en varias ocasiones y con autoras diferentes entre ellas esta.Leí En el país de los fiordos y aunque me gustó más que los que había leído de Sarah Lark siguió sin emocionarme así es que no me anímaré con este.
    Besos

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  2. ¡Hola Paco! ¿Qué tal van las Fiestas cielo? yo a este paso entre dulces y poco movimiento voy a salir rodando en cualquier momento.
    Soy muy seguidora de la novela nórdica, no solo de la novela negra en la que hasta hace poco copaban el mercado (pedazo autores vascos de novela negra tenemos nosotros) y es que me gusta el estilo usado y sobre todo como nos hacen llegar el espíritu de los nórdicos a través de las localizaciones, las costumbres...

    Un besito cielo, buena reseña.

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  3. Uy, es la segunda reseña que leo hoy de este mismo libro. No suelo leer landscapes (o las leo, pero se pasan años entre unas y otras), pero esta en concreto me llama la atención por la cultura sami, que como bien dices nos resulta muy desconocida.

    ¡Besote!

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  4. No suelo leer landscapes, pero he leído buenas opiniones de esta novela.
    Besos

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  5. Solo he leído el primer libro de esta autora y me gustó mucho. Espero catarla de nuevo =)

    Besotes

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  6. Mira tú por dónde este lo leí también en diciembre. A mí me gustó mucho lo mismo que en el corazón de los fiordos y tengo intención de continuar con la autora. Besinos y feliz año.

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  7. Entre que el género no me termina de convencer y que voy limitada de tiempo, lo dejo pasar.
    Un beso ;)

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  8. Uf, no, este tipo de novelas no son para nada para mí, todas esas descripciones me aburren mucho :/ Aún así, me alegro de que la hayas disfrutado.

    Un saludo,
    Laura.

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