lunes, 9 de abril de 2018

La solterona, de Edith Wharton






















Título: La solterona
Título original: The Old Maid
Autora: Edith Wharton
Traductora: Lola González-Cotta
Editorial: Impedimenta
1ª edición: junio de 2013
Encuadernación: rústica con solapas
Idioma: Español
ISBN: 978-84-1578-73-4
Nº pág.: 144



Sinopsis:


En 1850 la alta burguesía neoyorquina disfruta de una desentendida prosperidad. Delia, reina del endogámico clan de los Ralston, ultima los destalles de su vestuario para brillar en el acontecimiento social del año: el enlace de su prima Charlotte Lovell con Joe Ralston, que además sellará una alianza entre las dos familias hegemónicas de Nueva York. Cuando nada parece poder desbartar tan idílico porvenir, una desquiciada Charlotte irrumpe en casa de Delia para desvelarle un secreto que alterará para siempre la placidez de sus vidas y que, de saberse, tumbaría los códigos éticos de los que ambas se han venido nutriendo. Los destinos de Charlotte y Delia quedan trágicamente atados bajo la inviolabilidad del secreto que comparten, consolidándose entre ambas una tormentosa relación en la que convergerán los celos, la compasión, el amor filial y la suspicacia.



Opinión Personal:



Edith Wharton era una de las autoras a las que catalogamos como clásicas, de quien todavía no había leído ninguna de sus novelas. Tras la lectura de La solterona, la escritora neoyorquina me conquistó con su impecable narrativa. Por eso quiero dar a conocer mis impresiones sobre esta novela corta, que sin duda alguna recomiendo.
(Gramercy Park-Nueva York-edif. 1850)
Como La solterona tiene una extensión de 128 páginas, más un interesante postfacio, en el que la traductora ofrece al lector su visión sobre la novela y la película basada en el título homónimo, a la hora de contar las impresiones que causaron en mí su lectura, es mejor no adelantar nada de lo que sucede a lo largo de los once capítulos en los que está estructurada, agrupados en dos partes, y relatados por un narrador omnisciente. En mi modesta opinión, entiendo que con la sinopsis que ofrece la editorial es suficiente para que el lector se interese por el desarrollo de la trama y que acostumbre a leer este tipo de novelas, ya que la la temática principal que trata la novela, reflejada en el título, la resuelve la autora de una forma magistral. Pese a que es un tema un tanto desfasado en nuestros días, el lector estará de acuerdo en que Edith Wharton adoptó la postura que se tendría hoy día a la hora de afrontarlo, haciendo que el problema que se les presenta a las dos protagonistas indiscutibles, se le busque una solución de puertas adentro, una vez que Charlotte Lovell descubrió a su prima Delia Ralston el secreto que tan celosamente guardaba, porque era inminente su enlace con Joe Ralston. Un secreto que cambiará la relación entre ambas, como lo podrá comprobar el lector a medida que avanzan los capítulos. De esta forma, los personajes también podrán manifestar sus pasiones, sentimientos y emociones, lo que no estaba muy bien visto que se mostraran en público ante los miembros de la alta sociedad neoyorquina de la época.
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En la biografía de la autora, se dice que Edith Wharton era una gran amiga de Henry James, y asidua lectora de sus publicaciones, y también se hace referencia a que fue diseñadora. Mientras me deleitaba con su lectura, me acordaba precisamente de una de las novelas que leí del mencionado escritor neoyorquino, Los papeles de Aspern. Y es que, al igual que en la novela de Henry James, la psicología de los personajes tiene un gran peso en la trama, en la que el lector comprobará cómo los gestos, las miradas o las reflexiones ayudan a comprender mejor a las dos personajes principales que acaparan nuestra atención. Si el lector leyó la novela mencionada, comprobará también que son muy pocos los personajes que desfilaban ante nosotros, pues son dos los personajes que llevan el peso de la trama, y el resto de los que aparecen en escena lo hacen de una forma muy esporádica; aunque alguno de ellos, como el doctor Lanskell, que influirá en las decisiones que adopte Delia Ralston; Clement Spender, de quien el lector tendrá cumplida información por las dos protagonistas de la novela; o Jim Ralston, su marido. Su faceta de diseñadora la podrá comprobar el lector a lo largo de los diversos episodios, porque se podrá imaginarse perfectamente los ropajes que visten los personajes, al igual que podrá hacerse a la idea de cómo son los elementos que decoran la casa en la que viven; son unas descripciones detallistas pero no recargadas, con las que el lector logrará imaginarse perfectamente cada uno de esos elementos que nos irá mostrando el narrador a lo largo de los capítulos.
(Union Square-Nueva York, 1850)
La solterona es una novela en la que el lector disfrutará de unos magníficos cuadros costumbristas, en los que Edith Wharton muestra estampas de la sociedad de la época, pese a que, sin embargo, la gran mayoría de las escenas se desarrollan en espacios cerrados. A través de los relatos de los personajes tendremos una clara idea de cómo era la vida de quienes formaban parte de la alta sociedad neoyorquina de aquel entonces. Sin duda alguna, el lector que acostumbre a leer novelas ambientadas en la época victoriana, verá en La solterona un ciertas similitudes con estas, porque les serán familiares los eventos sociales que se mencionan a lo largo de los episodios, así como el día a día de quienes viven en Gramercy Park, la zona de Nueva York en la que residían los personajes principales de esta novela. Sin duda alguna, Edith Warthon consigue trasladar al lector a la época en la que se desarrolla la trama y conseguir el efecto de que se sienta un personaje más de la novela, porque el desarrollo de los episodios hacen que se implique en lo que sucede en cada uno de ellos.

Junto con la magnífica ambientación, el lector disfrutará de unos personajes construidos con maestría por Edith Wharton. Delia Ralston y Charlotte Lovell son unos personajes carismáticos, muy vivos, en los que la escritora neoyorquina refleja perfectamente el conocimiento que tiene sobre el papel que la mujer de aquella época desempeñaba en la sociedad. El lector comprobará la evolución que se va produciendo en ambas a lo largo de los capítulos, y cómo su antagonismo se hará cada vez más palpable, por lo que la tensión narrativa provocará que entre ellas se produzcan verdaderas descargas eléctricas. No tienen desperdicio alguno los diálogos cruzados entre ambas, en los que cada una de ellas defendía a capa y espada sus intereses, en cuyo centro se encontraba el tercer personaje que será la causa de esas disputas verbales: Tina Lovell, quien tendrá una presencia más pasiva que activa, porque aparecerá en escena en escena en contadas ocasiones.

La solterona muestra la destreza narrativa de Edith Wharton, y cómo el hecho de formar parte de la alta sociedad neoyorquina sirve para que ofrezca al lector una visión certera de la época, con unan gran carga de crítica social al estamento al que pertenecía la autora, convirtiéndose sus novelas prácticamente en una crónica social del momento, cargada de ironía, y en la que aprovecha las situaciones que aborda para criticar a esa sociedad a la que pertenecía. Es una novela corta que se lee con deleite, cuya magnífica traducción ayuda a disfrutar de la trama.



Biografía:



Edith Wharton nació en Nueva York en 1862. Su nombre de soltera era Edith Newbold Jones. Su familia era de clase alta, comparable a la aristocracia europea, y consecuentemente recibió una esmerada educación privada.

Antes de cumplir los cinco años viajó por primera vez con sus padres a Europa. En 1885, cuando tenía ventitrés años, Edith se casó con Edgard (Teddy) Robbins Wharton, doce años mayor que ella. Se divorciaron en 1913 a causa de las repetidas y públicas infidelidades de su marido, que afectaron mental y físicamente a la escritora y que motivaron que tuviera que ser ingresada en una casa de reposo. A partir de su matrimonio también pasaría parte de cada año en Europa: en Italia primero y en París después, donde se estableció en 1907, en un apartamento en la rue de Varennes primero donde vivirá rodeada de princesas y duquesas, novelistas, historiadores y pintores, hasta su muerte. Durante un tiempo mantuvo un sonado idilio con el periodista estadounidense William Morton Fullesrton. Éste era bisexual y alternaba a la escritora con Lord Ronald Coger, Rajá de Sarawak. Ella misma, también bisexual, mantuvo una larga relación con la cantante de ópera Camilla Chabbert, y relaciones esporádicas con la poeta y guionista Mercedes Acosta. Su primera novela, El valle de la decisión, se publicó en 1902: un romance histórico que transcurre en la Italia del siglo XVIII. El año siguiente publicaría Santuario (Impedimenta, 2007), y en 1905 vería la luz su primera gran novela, La casa de la alegría. En 1907 se estableció definitivamente en Francia, donde se convirtió en discípula y amiga de Henry James. De esta época destaca su novela corta Ethan Frome, una trágica historia de amor entre persdonas corrientes ambientada en Nueva Inglaterra, que se publicó en 1911. Su obra más conocida es La edad de la inocencia, publicada en 1920 y ganadora del premio Pulitzer en 1921.

Edith Wharton está considerada la más genial novelista americana de su generación, admirada por intelectuales de la talla de Henry James, Francis Scottg Fitzgerald, Jean Cocteau y Ernest Hemingway. Falleció el 11 de agosto de 1937 en la localidad de San-Brice-sous-Forêt, cerca de Paris. Está enterrada en el Cementerio de Gonards en Versdalles.

Nota: datos técnicos, sinopsis, biografía de la autora, y fotografía de Edith Wharton, tomados de la web de Impedimenta. Lámina de Union Square y fotografía de Gramercy Park, tomadas de Wikimedia. 





19 comentarios:

  1. Hola Paco,

    De la autora sólo he leído una novela que me encantó y también corta, Ethan Frome con un desenlace muy pero que muy bueno.

    Me gustaría seguir ahondando en su obra y el que nos traes hoy me parece una estupenda opción.

    Últimamente estoy leyendo los clásicos que tenía pendiente, entre ellos el tan famoso Otra vuelta de tuerca, de Henry James y amigo de la autora.

    Feliz semana!!

    Un saludo,

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  2. De esta escritora leí un libro de relatos y me gustó mucho su prosa y el enfoque que da a las historias. La solterona lleva tiempo en la lista de libros por leer, después de leer lo mucho que te gustó su lectura espero no tardar en ir a por ella. Me encanta que tenga esa psicología al estilo de Henry James.
    Besos

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  3. No he leído nada de la autora, por lo que creo que esta novela que nos trae puede ser la opción ideal para estrenarme con ella, me gusta lo que cuentas y además es cortita.
    Besos

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  4. El la estantería lo tengo, leí otro de esta autora y me gustó mucho por eso me compreeste pero aún no he podido ponerme con él.Una reseña fantástica te ha quedado Paco.
    Un beso

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  5. No he leído nada de la autora aún, pero estaré atenta porque me ha gustado lo que cuentas. Había visto alguna vez el libro, pero no le presté atención y me ha gustado tu reseña.

    Un beso

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  6. Uuuuh que maravilla!!! No sé cómo no la he leído hasta ahora, creo que abarco tanto que aprieto poco 😄

    Me ha encantado, buena reseña Paco.
    Besitos carinyet 💋💋💋

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  7. Lo tengo anotado . Además todavía no he leído nada de la autora. Buena reseña ;)
    Un beso

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  8. De esta autora leí hace un tiempo Ethan Frome, fue un gran descubrimiento y una muy buena lectura, así que me llevo este título porque quiero volver a leer algo suyo.
    Un beso

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  9. Muy buena reseña Paco. Me gusta las comparaciones que has hecho con James, parece que siguen un patrón similar en cuanto a estructura. Me gustan los clásicos y me encantaría leer a Wharton también. Un abrazo.

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  10. Tenía apuntado Ethan Frome desde hace tiempo pero este titulo también me lo llevo que tengo ganas de leer a esta autora. Un beso

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  11. De esta autora leí un par de relatos y me gustaron mucho. Así que tomo buena nota de este libro, que por lo que cuentas, también lo voy a disfrutar mucho.
    Besotes!!!

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  12. La lei hace tiempo y no me importaria releerlo porque me gustó mucho. Muy buena reseña. Besinos.

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  13. No he leído a la autora todavía y este libro podría ser un buen comienzo. Se nota que te ha gustado mucho.

    La gente no suele mencionar mucho a los traductores, pero cuando hay un buen trabajo detrás de una traducción se nota mucho :)

    Besos!

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  14. Yo sí he leído a Edith Wharton, pero no esta novela. Queda anotada :-)

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  15. Impediementa es una apuesta segura para los clásicos. He leído otra novela de la autora y disfrute mucho con ella. No me importaría leer esta.

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  16. Edith Wharton es una escritora magnífica que merece muchísimo la pena. Siempre se la considera un poco a la sombra de su gran amigo Henry James y se merece mucho más reconocimiento del que tiene.

    Una reseña magnífica, Paco :)

    ¡Besote!

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  17. Hace tiempo que le tengo el ojo echado, pero no termino de animarme, lo voy dejando y otros se cuelan... Lo que nos suele pasar a todos, la verdad
    Besos

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  18. Una de mis próximas lecturas =)

    Besotes

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  19. Ya con Ethan Frome me di cuenta de que era una autora a seguir. Me encantó la historia, cuando llegué al final me quedé con los ojos como platos, es una de esas novelitas que te dejan durante días dándole vueltas a lo que has leído.
    Me llevo apuntado este que recomiendas, pinta muy bien. Desde luego quiero seguir descubriendo más historias de esta autora.

    Un abrazo, feliz finde ;)

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