miércoles, 10 de mayo de 2017

Entre puntos suspensivos, de Mayte Esteban





















Datos técnicos:

Título: Entre puntos suspensivos
Autora: Mayte Esteban
Editorial: Harlequín Ibérica
1ª edición: 15/02/2017
Encuadernación: tapa blanda
Idioma: castellano
ISBN: 978-8468790954
Nº pág.: 272
Precio (Amazon): en digital: 2,84€
                                 en papel:    7,55€

Sinopsis:

Mario Aguirre, el padre de Paula, lleva desaparecido unos días. Por más que su hija trata de localizarlo, no logra dar con su paradero y por ello busca la ayuda de Javier Muñoz, inspector de policía. Diez años atrás, Javier y Paula mantuvieron una relación que nunca ha acabado del todo. De vez en cuando sellan treguas que duran solo unos días, y de las que los dos salen siempre heridos.
Paula sabe que estar cerca de Javier no es lo más sensato, porque recuperarse después de estar juntos es cada vez más difícil, pero necesita que sea él el que la ayude a encontrar a su padre y no duda en pedírselo. El magnetismo que existe entre ellos es tal que quizá el viaje que emprenden para encontrar a Mario no sea muy buena idea, quizá exponga demasiado sus sentimientos.


Opinión Personal:


Es la cuarta novela que leo de Mayte Esteban, más el magnífico relato Oasis de arena (reseña) que, aunque no lo tiene publicado, tuve el placer de leer y el impulso de reseñarlo, porque creía en ese momento, y sigo creyendo, que merece la pena adentrarse en la atractiva y, a la vez, dura historia que nos ofrece su autora.

En esta ocasión, la novela que hoy reseño, Entre puntos suspensivos, es continuación de Su chico de alquiler, que gustó mucho a quienes la leyeron. Ya adelanto que no es necesario su lectura, porque con los datos que los facilita la autora en algunas fases del desarrollo de la trama, es suficiente para hacernos una idea de lo que pasó entre esta pareja diez años antes. De hecho, no la leí y con lo que acabo de comentar, me fue suficiente para ponerme en antecedentes de la misma.

En mi modesta opinión, creo que es una novela distinta a las tres anteriores que leí de la autora, natural de la ciudad alcarreña de Guadalajara: La arena del reloj (reseña), Detrás del cristal (reseña) y La chica de las fotos (reseña). Entre puntos suspensivos está catalogada como romántica pero, al igual que ocurre con La chica de las fotos, no se espere el lector que es una novela romántica al uso, ya que se encontrará con ingredientes que resultan atractivos y, aunque este género sigue unas pautas determinadas, no por ello deja de mantener el interés en su lectura en todo momento.

—Permítame el lector hacer un pequeño ínterin antes de continuar con mi reseña, para romper una lanza en favor de la novela romántica: Cuando vamos al cine a ver una película como el Titanic, o cualquier otra de un claro trasfondo histórico, costumbrista, o un hecho puntual aunque sea contemporáneo, del que tengamos una idea clara de cuál va a ser su final, no por ello dejamos de ir a verla. Pues con la novela romántica sucede otro tanto, pero últimamente veo que es un género que está estigmatizado y señalado con los adjetivos correspondientes que hacen que las novelas que lo conforman arrastren prejuicios que influyen en su rechazo para ser leídas. Aunque,  me preguntos cómo es que se aceptan las historias de amor que nos encontramos en novelas de otros géneros y, sin embargo, si esa misma historia con claros tintes románticos nos la presentan por separado, estoy seguro que más de un lector la rechazaría. Y creo que en esa estigmatización de la novela romántica han influido una serie de títulos que le han hecho un flaco favor. Y, ya por último, no confundamos novela romántica, con novela rosa o novela erótica: son tres conceptos totalmente diferentes; aunque, por alguna causa, se las agrupa en el mismo saco; y, realmente, creo que no debería de ser así, con todos mis respetos para los autores de la de los dos últimos subgéneros.          
                                                                                                         (Cabañas lago de Sanabria-Zamora)
Pero vamos al lío, que me desvío. Lo primero que se me ocurre comentar sobre esta novela es su título. Me tenía realmente intrigado. Pero está claro que los autores saben dar con la tecla adecuada para bautizar a sus criaturas literarias. Y, por supuesto, no voy a decir el porqué del mismo: es una incógnita que dejo para que otros lectores que estén interesados en leerla, la resuelvan. Mayte Esteban sabe sacarle partido a cada una de sus publicaciones, que creo no dejan indiferente a quienes la leen, porque a través de ellas ofrece sus puntos de vista sobre la sociedad que nos rodea, en general, y de la actuación de determinados componentes de la misma, en particular.

Ya comenté también que en Entre puntos suspensivos hay ingredientes que hacen de ella una lectura muy atractiva. En la sinopsis ya adelanta qué se va a encontrar el lector en los primeros capítulos: Mario Aguirre, el padre de Paula, lleva desaparecido unos días. Por más que su hija trata de localizarlo, no logra dar con su paradero y por ello busca la ayuda de Javier Muñoz, inspector de policía, con quien había mantenido hace diez años una relación que nunca ha acabado del todo. En mi modesta opinión, entiendo que esta novela tiene rasgos del género literario conocido como domestic noir, por las investigaciones que hacen los dos protagonistas para tratar de localizarlo, pese a que Javier es policía, pero la búsqueda lo hace a título personal, pues no duda en ayudar a Paula, pidiendo incluso las vacaciones para investigar el paradero del desaparecido, sin estar pendiente de lo que ocurra en el Departamento de Policía en el que trabaja. También nos encontramos con una novela de viajes: en este sentido me llamó la atención el medio utilizado para el mismo, una Suzuki GSR roja, en la que se desplazarían ambos personajes hasta Benavente, el paraje del lago de Sanabria, precioso, cabo de Peñas, Luarca, y, por último, a Valadouro, en la provincia de Lugo, sin olvidarme de Madrid, en donde transcurre una parte de la trama. Aunque he de reconocer que lo que más me atrajo, sin embargo, es la peculiar familia de Paula; de hecho, me preguntaba por qué aparecía el árbol genealógico de su padre, Mario Aguirre: el lector se encontrará con una familia un tanto peculiar, por lo que, cuando ya había leido varios capítulos, comprendí el motivo por el cual Mayte Esteban nos facilitada ese esquema antes de comenzar el cuerpo de la novela, que nos ayudará a no perdernos con sus componentes, y así saber quién es quién. pues en algún momento algunos de ellos entrarán en escena y, si nos surge alguna duda durante la lectura, podemos consultar ese árbol genealógico para saber de quién nos está hablando el narrador. Esto que acabo de comentar me hizo sonreír en más de una ocasión, porque hay momentos en los que me daba la impresión de que estaba ante una comedia de enredo, con todo lo que esto significa. Pero hablo de comedia de enredo, no solo por lo que ocurre entre   los miembros de  en esta familia, sino también entre los dos protagonistas.
(Paseo del Muelle-Luarca)
Creo también que, en mi modesta opinión, el hecho de que se narre en presente, da lugar a que el lector se implique todavía más en lo que sucede a lo largo de los diez capítulos en los que está estructurada la novela, en donde la intriga y la tensión están muy presentes en la novela: ya sea por la desaparición de Mario Aguirre; ya por ese tira y afloja que hará que salten chispas en algunos episodios entre los protagonistas. En este sentido, me atrajeron los fragmentos que nos encontramos al principio de cada uno de ellos: unos de origen anónimo, otros de personajes relacionados con el mundo de la literatura, unos conocidos; otros, no tanto. De todos estos fragmentos con los que la autora inicia cada capítulo y que guardan relación con lo que sucede en ellos, me quedo con como el de la escritora argentina Silvina Bullrich: «Dos personas son un mundo y una persona es la mitad de sí mismo. Todas las matemáticas se estrellan contra esa realidad», o el de Francis Bacon: «Para que la luz brille tan intensamente, la oscuridad debe de estar presente».

En el tercer párrafo de esta reseña, ya comenté que es una novela que se aleja un tanto de las que leí de Mayte Esteban; pero, al mismo tiempo, el lector encontrará rasgos que forman parte de cada una de ellas: ese toque intimista que sobresale en La arena del reloj; unos personajes muy bien perfilados —en este caso, común a las tres—, pese a que estamos ante una novela de 272 páginas; y las referencias a los sentimientos y emociones que tan bien describe, y que creo que son uno de los puntos más fuertes de sus novelas, porque no resultan indiferentes para el lector. En esta ocasión nos encontraremos también con reflexiones interiores y diálogos de pareja, en los que participaremos de ese tira y afloja entre ambos protagonistas, y al que ya hice mención, que ayudarán a conocer mejor a los dos protagonistas. En esos choques los iremos conociendo, y veremos que tienen dos personalidades muy diferentes: él más asentado, sensato y razonador; ella, reflexiva, impulsiva y celosa, muy celosa. Por eso creo será con Paula con quien más cueste empatizar; pero, como ya comenté en alguna otra ocasión, no es cuestión de empatizar o no con los personajes: es cuestión de que estén bien construidos y sean creíbles; se puede decir perfectamente que son de carne y hueso. El resto de los que forman parte del elenco, tienen un carácter muy secundario; aunque será Silvia, la que fue segunda esposa de Mario, quien desempeñe un papel más relevante de entre todos ellos. De este personaje resaltaría su sensatez y los consejos que les da a ambos ante los momentos de incertidumbre que están pasando.

Es un disfrute leer las novelas de Mayte Esteban. Su estilo directo y lenguaje sencillo, cercano y cuidado invitan al lector a seguir las peripecias de los dos personajes a lo largo de la novela, lo que hace que estemos ante una lectura fluida y amena.


Biografía:


Mayte Esteban nació en Guadalajara y reside actualmente en Segovia. Se licenció en Geografía e Historia por la Universidad de Alcalá de Henares y escribe desde que era muy joven. Es autora de cuatro novelas de diferentes temáticas: La arena del reloj (2011), Su chico de alquiler (2011), El medallón de la magia (2012) y Detrás del cristal (2013). En verano de 2015 su novela La chica de las fotos, con la que quedó finalista en el III Certamen HQÑ, estuvo entre las novelas más vendidas de su editorial en las principales plataformas digitales.

Ha ganado dos premios en concursos de narraciones breves con los relatos La vida en papel (2008), una historia sobre sueños rotos, y El reflejo (2009), que es la historia inventada del cuadro de Velázquez La Venus del espejo.

En la actualidad administra el blog El espejo de la entrada.


Nota: Datos técnicos y sinopsis, tomados de Amazon. Biografía de la autora, de reseñas anteriores de este blog. Fotografía de Mayte Esteban: google imágenes (web de MundoPalabras).








19 comentarios:

  1. Sigo a Mayte en las redes sociales desde hace no mucho. Tengo tres novelas suyas en mi Kindle pero todavía no he sacado tiempo para leerlas. Tengo ganas de descubrir si estas historias están tan bien como intuyo. Lo que no sabía es que ésta era la continuación de Chico de alquiler (que no tengo, por cierto). Me has dejado un poco "plof"
    Pronto la leeré y compararé impresiones. Gracias

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  2. No he leído nada de la autora, pero por lo que cuentas no me importaría leerla, creo que me podría gustar.
    Besos

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  3. En mi caso no es ni estigma ni confusión con otros géneros, es sencillamente que no suelo sentirme atraída por el género romántico y cuando me animo tampoco son lecturas que disfrute especialmente, así que en esta ocasión lo dejo pasar no sin antes apuntar que lo que he leído de Mayte me ha gustado sobre todo por su prosa tan cuidada y por esa facilidad (que de fácil nada) que tiene para transmitir emociones.
    Besos.

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  4. Muy acertada tu reseña y tu reflexión sobre la novela romántica, coincidimos en impresiones, no es una novela que se pueda solo encajar en romántica, porque tiene muchos más ingredientes y porque está llena de reflexiones muy interesantes. Su lectura además tiene el plus que es fácil de leer, pero se ve que lleva un gran trabajo de pulido detrás.
    Besos

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  5. Tengo dos novelas de la autora esperando en el kindle, así que empezaré por ellas, y si conecto con ella me plantearé este
    Besos

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  6. ¡Enhorabuena!
    Me ha encantado tu reseña y tú defensa de la novela romántica.
    Un saludo.

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  7. Yo solo he leído Detrás del cristal, que me gustó mucho y me apetece volver a leer a la autora, así que me la llevo anotada para más adelante.
    Un beso

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  8. Detrás del cristal me gustó mucho así es que no descarto animarme con esta.
    Besos

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  9. ¡Hola Paco!

    Me gusta esa rotura de lanza a favor de la novela romántica, porque falta le hace, demasiado tiempo escribiendo las mismas historias con distintos nombres le han hecho un flaco favor...en fin. Ya había visto el libro y llamó mi atención, hasta ahora la autora no me ha decepcionado, así que lo leeré seguro pero algo más adelante, ahora no puedo con la vida.

    Un besito.
    Yolanda.

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  10. ¡Paco! Totalmente de acuerdo con tu reflexión sobre la estigmatización de la novela romántica. ¡Es que no lo entiendo! Dentro de este género hay novelas buenas y malas y pésimas, ¡pero como en cualquier otro género! ¿O es que todas las novelas policíacas son buenísimas? Además, me da mucho coraje cuando una novela romántica acaba con los dos protagonistas juntos y enamorados y le dicen que es previsible. Disculpa, cuando en una novela policíaca hay un asesinato ¿también le dices que es previsible? ¡Caramba! Si es romántica está claro que la chica y el chico acaban juntos.
    Bueno, basta de pataletas :-))) Que me alegro mucho que te haya gustado "Entre puntos suspensivos" porque es una novela estupenda y cada día me gusta más cómo escribe Mayte Esteban, es que esta autora se crece cada año, en serio. Un beso.

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  11. Me gusta mucho como escribe Mayte y esta novela quiero leerla también, seguro que la disfruto al igual que las anteriores
    Besos

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  12. Aún no.leo nada de la escritora pero no la descarto.

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  13. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice la reseña. Mayte escribe de un modo que atrapa, crea unos personajes que suelen salirse de los típicos y, desde luego, sus descripciones son estupendas; sitúa al lector en el lugar de los hechos pero sin pasarse, mostrando lo justo. Yo he leído también varias de esta autora y todas me han gustado. En esta me hizo recordar lugares de mi infancia y me encantó la trama y la relación entre los protagonistas. Los secundarios, muy buenos.
    Un saludo.
    Nieves Hidalgo

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  14. Me encanta como escribe Mayte, su forma de perfilar con cariño a los personajes, sus historias, tan sencillas, tan cercanas, su prosa, sencilla, fluida, fresca. Así que este libro caerá tarde o temprano. Me alegra ver que lo has disfrutado. Y magnífica defensa al género romántico.
    Besotes!!

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  15. Yo no tengo nada contra la novela puramente romántica, no es el género que más me gusta pero de vez en cuando me dejo caer por él y disfruto de buenas historias. Eso sí, suelo ser bastante selectiva. En el caso de Mayte Esteban, ya leí de ella "Detrás del cristal" y no me importaría nada volver a encontrarme con su prosa.
    Besos.

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  16. No he léido nada de la autora y no me importaría probar más adelante.
    Un beso ;)

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  17. Me gusta que te atrevas con la novela romántica, como hago yo. Así rompemos un poco esquemas y damos a entender que a los hombres es un género que también nos gusta. A la autora aún la tengo pendiente y espero poder darle una oportunidad pronto.

    Un besito.

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  18. Totalmente de acuerdo con la reflexión que nos haces sobre la novela romántica y su estigmatización. En cuanto a la novela, la veo entretenida y apetecible, leí algo de domestic noir, y la verdad es que me ha gustado el género. Veo que es muy completa y variada, así que me la apunto. Un abrazo

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  19. No tengo nada contra la novela romántica. Me sumo a tu reflexión. En cuanto a este título, de momento no me animo con él. Un besote!

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